Que el presupuesto de la reforma de la vivienda no se dispare depende de lo que cueste el azulejo, el sanitario o la pintura, pero también del tiempo que dura la obra. Hay materiales que, aunque sean más caros, pueden suponer un ahorro en horas y días de trabajo. Y eso se nota en una rebaja del coste de mano de obra, que repercute en el presupuesto al cliente final. “Los materiales que ofrecen ahorro en tiempo de instalación son aquellos que se han terminado en fábrica y que no requieren de un remate en obra. Este ahorro en tiempo también se traduce en ahorro en costes”, explica Ramón Gabarró, gerente de Gabarró Hermanos.