Reino Unido cierra sus fronteras ante la rápida expansión de la variante india del coronavirus. Pese a la estrategia del Ejecutivo de Boris Johnson por garantizar que el mayor número de británicos estuvieran vacunados frente al coronavirus (más de 40 millones, el 60% de la población ya recibió la primera dosis y 26 millones, el 40%, ya ha recibido las dos dosis), la fuerte capacidad de contagio de la variante india ha trastocado los planes. Si el pasado 19 de mayo, Reino Unido solo abría de forma tímida sus fronteras, incluyendo doce países entre posibles destinos seguros (Portugal en exclusiva entre los grandes), dos semanas después ha dado varios pasos para detrás y ha optado por no ampliar esa lista (España y en especial Canarias y Baleares optaban a integrarse entre los privilegiados) e incluso por reducirla al volver a sacar a Portugal de la misma.