Londres suavizará normas para levantar capital en la Bolsa y para que la banca pueda prestar más dinero.
El Gobierno británico ha presentado hoy la principal reforma financiera en una década para que Reino Unido se convierta en el destino número 1 de los servicios financieros en 2035, impulsar el crecimiento y canalizar el ahorro hacia activos con más rentabilidad.
Estas son las metas de las conocidas Reformas de Leeds, que hoy ha detallado la ministra de Hacienda, Rachel Reeves, justo antes del discurso que prevé pronunciar esta misma noche en Mansion House, en plena City y con todo el sector financiero, en el que se esperaban nuevos anuncios.
Lo que ya sabe es una cascada de reformas (en curso o que se realizarán en un futuro cercano) para reintroducir la toma de riesgos informada, eliminar la burocracia innecesaria, dirigir más capital hacia la Bolsa y ayudar a las compañías internacionales a establecerse en el país. Destacan los siguientes cambios:
- En una ampliación, las cotizadas solo deberán publicar informes detallados cuando esta sea superior al 75% de su capital, frente al 20% actual, lo que ahorrará unos 46 millones de euros al año. Los críticos han alertado del riesgo de información asimétrica entre los emisores y los suscriptores
- A la banca pequeña y mediana (Metro, Starling…)se le facilitan las condiciones de capital. En 2016, y tras la crisis financiera de 2008, se estableció un umbral de entre 15.000 millones y 25.000 millones de libras (28.800 millones de euros) a partir del cual se tenía que levantar capital, a modo de colchón, con el que se garantizaba, en caso de quiebra, que no se requerirían fondos públicos. El denominado MREL se subirá ahora a entre 25.000 millones y 40.000 millones de libras, lo que liberará más capital para prestar.
- También se relajarán las normas que obligaban a la banca británica a separar los negocios de banca minorista y de inversión. La reforma buscará un equilibrio entre crecimiento, estabilidad y protección de los depósitos.
- También se analizará una reforma de los requerimientos de capital en general —dentro de los estándares internacionales— para facilitar que se preste más dinero y se rebajarán los requerimientos de ingresos para financiar la compra de primera vivienda.
- El Defensor del Pueblo financiero británico (FOS, por sus siglas en inglés) volverá a sus orígenes: de ser hoy un cuasirregulador a centrarse en la resolución de disputas.
- 6.-El Gobierno británico pretende recortar las ventajas fiscales de la inversión en metálico que se obtienen a través de un programa conocido como ISA, pero antes lanzará una campaña a la que se han adherido trece firmas —ni Santander ni TSB— para fomentar que el público en general invierta en acciones. Según Downing Street, 2.000 libras en Bolsa durante 20 años prestan 9.000 libras más que en cuentas de ahorro.
Reeves ha asegurado que estas reformas buscan hacer posible la toma de riesgos y crecer más; dar seguridad a la banca y permitirle que pueda competir internacionalmente; convertir Londres en la capital fintech global; dar nuevas oportunidades en gestión de activos, finanzas sostenibles y seguros; e impulsar la Bolsa con más inversión minorista.
El consejero delegado de Santander UK, Mike Regnier, ha aplaudido las reformas porque «son pasos importantes en la modernización de la regulación británica y permitirá a bancos como el nuestro apoyar mejor a nuestros clientes y animar el crecimiento de toda la economía».
