La generación de oro de los banqueros de inversión españoles, formada por ejecutivos que tras la crisis financiera de 2008 fueron llamados a la City de Londres para recomponer el negocio de varias entidades financieras internacionales, afronta una nueva etapa profesional, ya que sus componentes están abandonando los puestos de gestión para pasar a roles más institucionales, de asesoramiento y supervisión.
En ese grupo se puede incluir a Paco Ybarra, Emilio Saracho, Manuel Falcó, Alicia Reyes, Antonio Lorenzo, Javier Oficialdegui, Juan Colombás o Demetrio Salorio. Todos alcanzaron puestos de alta dirección en grandes bancos internacionales, como Citi, JPMorgan, Wells Fargo, UBS, Lloyds y Société Générale.
Continuidad o salto
Algunos de ellos siguen en sus entidades (caso de Falcó en Citi y Oficialdegui en UBS) pero con funciones enfocadas al asesoramiento de grandes clientes, más que a liderar los equipos globales de banca de inversión de esas firmas como hasta hace poco. Emilio Saracho, que dejó JPMorgan para presidir Banco Popular en 2017, ha regresado al gigante de Wall Street como asesor sénior, tras pasar también por los consejos de Inditex e IAG.
Otros, después de dejar sus bancos, ocupan puestos en consejos de administración de distintos grupos, tanto del sector financiero como de otras industrias, que tiran de su experiencia internacional. Ybarra, que llegó a ser número dos global del banco estadounidense Citi, es consejero del hedge fund cotizado británico Man Group. Reyes, quien fue la responsable en Europa de Wells Fargo entre otros cargos, dejó el consejo de Sabadell en febrero y sigue en los de Ferrovial, EDP y KBC. En cuanto a los conquistadores de Lloyds (el equipo de António Horta-Osório que saneó este banco británico), Colombás está en los órganos de administración de ING y Azora Capital; y Lorenzo en los de Schroders Personal Wealth, Medan Asset Management, Hiberus y Quintet Private Bank.
Algunos han dado un giro a su carrera. Salorio, que el año pasado dejó el puesto de director global de banca de inversión de Société Générale, está inmerso ahora en un proyecto de ciberseguridad aplicada al sector industrial en España.
Otros altos directivos españoles que han dejado la City recientemente son José Viñals, que este año concluyó su mandato como presidente de Standard Chartered y ahora está en otras instituciones como el consejo de la London School of Economics (LSE); y Cristina Alba, que trabajó en Metro Bank y este verano fue fichada como consejera delegada (CEO) de Pronovias.
Olaf Díaz-Pintado, quien pasó varios años por la oficina de Goldman Sachs en Londres, acaba de dejar los cargos de responsable del banco en la Península Ibérica y director a nivel europeo del segmento de empresas familiares. Sigue asesorando a Sabadell en la opa de BBVA, pero prevé centrarse en otras actividades fuera del sector cuando concluya esta transacción.
Menos riesgos
Fuentes de la industria indican que los banqueros españoles aportaron a la City, tras la crisis financiera, un modelo de gestión menos agresivo, con mejor control de riesgos y más cuidadoso en la relación con reguladores, clientes, competidores y los propios empleados. Falcó llegó a lanzar un proyecto piloto para situar una oficina de Citigroup en Málaga con horarios más llevaderos, aunque no ha salido adelante.
Pero en el mundo de la banca de inversión, es habitual que los altos directivos dejen paso cuando superan los 50 años de edad por varias razones. Una es que esos cargos suelen «quemar» mucho, ya que además de las jornadas extenuantes y los continuos viajes, hay que supervisar a miles de banqueros con «enormes egos», según reconoce uno de los directivos españoles. Una segunda explicación es que los propios ejecutivos quieren volver a centrarse en el asesoramiento y la relación con clientes, donde normalmente desarrollaron la primera parte de sus carreras. Por último, los bancos promueven el relevo generacional dentro de sus organigramas para dar incentivos a los que vienen desde abajo.
El banquillo
La reinvención de ese grupo de banqueros no implica que los españoles hayan quedado fuera de la gestión de las grandes instituciones financieras internacionales. Beatriz Martín, que es directora de UBS para Europa, Oriente Medio y África (Emea), además de gestionar los activos no estratégicos absorbidos con el rescate de Credit Suisse,suena como una de las candidatas a ser la futura CEO del gigante suizo.
Fernando Vicario, aunque por edad está próximo a algunos de los ejecutivos que se van retirando, acaba de alcanzar el cargo de CEO de Merrill Lynch International, entidad con sede en Londres que agrupa todo el negocio de Bank of America fuera de Estados Unidos.
Citi también ha dado más responsabilidades en el último año a Ignacio Gutiérrez-Orrantia, que es CEO del banco en Europa; y ha fichado como co-director global de fusiones y adquisiciones a Guillermo Baygual, procedente de JPMorgan.
Enrique Pérez-Hernández se mantiene como uno de los co-directores globales del área de tecnología de Morgan Stanley, y Société ha enviado a Álvaro Huete a Singapur para que dirija su negocio en el Sudeste asiático.
Otro banco galo, Crédit Agricole, cuenta con Georg Orssich como director de banca corporativa y de inversión en Europa (exceptuando Francia), aunque basado en Madrid al seguir como responsable de la entidad en España. Y Goldman ha promocionado a Gloria Carreño como co-directora de banca de inversión en la Península Ibérica, primera mujer que lidera una entidad de Wall Street en este mercado.
Este relevo generacional implica todo un reto para los grandes bancos internacionales: no olvidar las lecciones de la crisis financiera para evitar caer otra vez en ese pozo.
Los 20 nombres clave en el cambio de guardia
Beatriz Martín (UBS)
Beatriz Martín trabaja en UBS desde 2012. Tras colaborar con Andrea Orcel, sigue en la entidad suiza y ahora ocupa un puesto clave como directora de Europa, Oriente Medio y África (Emea) y de la gestión de los activos no estratégicos.
Manolo Falcó (Citi)
Tras una larga carrera en Citi, Manuel Falcó llegó a ser co-director global de banca de inversión en la entidad estadounidense. En 2023, pasó a ser director de la unidad de grandes clientes.
Javier Oficialdegui (UBS)
Javier Oficialdegui colaboró con Orcel en Merrill y UBS. Tras salir el banquero italiano, permaneció en el banco suizo y acaba de pasar de director global de banca de inversión a presidente de banca global, con sede en Madrid y centrado en la relación con clientes.
Emilio Saracho (JPMorgan)
Emilio Saracho ha regresado a JPMorgan como asesor sénior. Trabajó en este banco de 1998 a 2016, y llegó a ser su jefe de banca de inversión en Europa. En 2017, presidió Banco Popular antes de su resolución. También es ahora consejero de Altamar.
Alicia Reyes (KBC)
Tras una carrera en Barclays y otras entidades como Wells Fargo y Momentus Securities, Alicia Reyes es ahora consejera del banco belga KBC, de Ferrovial y EDP. En febrero dejó el consejo de Sabadell.
Paco Ybarra (Citi)
Paco Ybarra llegó a ser número dos de Citi, como CEO del área de banca y mercados, tras 36 años en el banco. Dejó la entidad en 2024, y ahora es consejero del hedge fund británico Man Group.
Antonio Lorenzo (Schroders Personal Wealth)
Antonio Lorenzo acudió en 2009 al rescate de Lloyds, donde se encargó de vender sus activos no estratégicos y luego llevó el área de seguros y fondos. Ahora es presidente de Schroders Personal Wealth y de Medan Asset Management, vicepresidente de Hiberus y consejero de Quintet Private Bank.
Enrique Pérez-Hernández (Morgan Stanley)
Enrique Pérez-Hernández es el co-director global del sector tecnológico en el área de banca de inversión en Morgan Stanley. Lleva en esta entidad más de 29 años, y pasó a la oficina de Londres en 2010.
Olaf Díaz-Pintado (Goldman Sachs)
Olaf Díaz-Pintado acaba de dejar sus puestos de socio director de Goldman para España y del área de pequeñas empresas en Europa. Sigue asesorando a Sabadell en la opa de BBVA antes de dejar la entidad.
Cristina Alba (Pronovias)
Pronovias sorprendió este verano al nombrar consejera delegada a Cristina Alba, quien desarrolló buena parte de su carrera en Londres, en entidades financieras como OakNorth Bank y Metro Bank.
Ignacio Gutiérrez-Orrantia (Citi)
Citi cuenta como CEO en Europa y responsable de banca de inversión en la región con Nacho Gutiérrez-Orrantia, quien en 2023 estuvo a punto de fichar por el grupo energético Naturgy.
Juan Colombás (ING)
Otro lugarteniente de Horta-Osório en el rescate de Lloyds fue Juan Colombás, como director de riesgos. Tras pasar por Credit Suisse, ahora es consejero de ING y de Azora, y presidente de Bluserena.
José Viñals (LSE)
En mayo, José Viñals dejó la presidencia de Standard Chartered, tras 9 años en el cargo. Antes, estuvo en el Banco de España y el FMI. Ahora está en el consejo de la London School of Economics.
Guillermo Baygual (Citi)
Guillermo Baygual, que era el encargado del sector de infraestructuras en JPMorgan, ha sido fichado por Citi para ocupar el puesto de co-director global de fusiones y adquisiciones.
Fernando Vicario (Bank of America)
El directivo hispano-alemán Fernando Vicario, que lleva 30 años en Bank of America, ha sido nombradoCEO de Merrill Lynch International, principal filial de la entidad fuera de Estados Unidos.
Álvaro Huete (Société Générale)
Álvaro Huete lleva 28 años en Société Générale, sobre todo en Londres. El mes pasado, se trasladó al ser nombrado responsable del banco en Singapur y director para el Sudeste Asiático.
Leopoldo Alvear (Société Générale)
Leopoldo Alvear sorprendió el año pasado al ser fichado por Société Générale como director financiero. Procedía de Sabadell, desde donde a su vez había llegado procedente de Bankia.
Demetrio Salorio (Société Générale)
Otro veterano banquero español es Demetrio Salorio, que en 2024 dejó su cargo de director global de banca de inversión en Société. Ahora trabaja en España en un proyecto de ciberseguridad.
Georg Orssich (Crédit Agricole)
Después de una larga trayectoria en Santander, Georg Orssich pasó en 2021 a Crédit Agricole, donde es jefe de banca de inversión para Europa (excepto Francia) y responsable en España.
Gloria Carreño (Goldman Sachs)
Gloria Carreño, que se fogueó con UBS en la City entre 2008 y 2018, ha sido nombrada co-directora de banca de inversión de Goldman en la Península, tras la salida de Olaf Díaz-Pintado.
Cuatro golpes a la City
La crisis financiera supuso un tremendo golpe para el sector financiero londinense, pero después de ese terremoto, ha sufrido otras tres secuelas con consecuencias significativas.
La primera fue, en 2016, el referéndum que aprobó la salida británica de la Unión Europea. El Brexit ha obligado a que las entidades saquen de Reino Unido parte de los servicios que ofrecían a clientes de los estados miembros.
Un segundo impacto fue la pandemia del Covid, que rompió el tradicional modelo de organización de los bancos, con todos los empleados juntos en un edificio compartiendo ideas y malos momentos. Progresivamente, la industria va otra vez logrando que los trabajadores vuelvan a la oficina, pero en muchas organizaciones todavía se mantiene parcialmente algunas jornadas de teletrabajo.
Y el tercer cambio es el de la subida de impuestos a los extranjeros que residen en Londres, lo que ha motivado el desplazamiento de algunos ejecutivos e inversores a otras ciudades.
Pese a todo ello, la City de Londres mantiene su peso, y pese al Brexit, muchos bancos y fondos siguen mirando desde esa plaza toda la región de Europa, Oriente Medio y África. Se estima que en la milla de la City trabajan más de 600.000 personas, un tercio en finanzas,



















