Renfe registró en 2017 un beneficio neto de 69,8 millones de euros, frente a las pérdidas de 35,86 millones que se anotó en el ejercicio anterior, siendo el primer año desde que se creó la actual Renfe operadora en 2005, dedicada solo al transporte de viajeros y mercancías, que la compañía obtiene un resultado consolidado positivo gracias a su gestión, y no debido a recursos extraordinarios.