Repsol obtuvo en el primer trimestre de 2018 un beneficio neto de 610 millones de euros, un 11,5% menos que los 689 millones de euros alcanzados en el primer trimestre de 2017, cuando la subida de los precios de los productos petrolíferos tuvo un efecto excepcional en el valor contable de los inventarios, que la compañía mantiene como activo estratégico del país.