Las empresas que comercializan gas y electricidad en España no podrán dejar de contribuir económicamente al Fondo Nacional de Eficiencia Energética. El Tribunal de Justicia de la UE ha determinado este martes que la ley española que les obliga a hacer aportaciones anuales a la Administración no viola las leyes comunitarias, con lo que avala así las tesis del Gobierno frente a las eléctricas. En 2018, más de 300 compañías pagarán 204,9 millones para alimentar ese fondo, una cantidad similar a la de los últimos ejercicios, con Repsol, Endesa, Cepsa y Gas Natural como mayores contribuyentes al ser las que más volumen de ventas registran.