
Con más de 65 millones de clientes a escala global y unos ingresos que crecen anualmente al 72%, la fintech británica provoca admiración entre competidores de la banca europea, pero también recelos entre otros por las cifras de crecimiento acelerado que presenta desde hace años.
Revolut anunció el pasado lunes el cierre de una operación de venta de acciones en el mercado privado que no solo ha permitido hacer caja a los empleados de la compañía, sino que ha establecido una valoración de la fintech británica de 75.000 millones de dólares (más de 65.000 millones de euros), situándose a la par o incluso por delante de grandes bancos europeos tradicionales como CaixaBank, con una capitalización bursátil de 65.100 millones de euros, Deutsche Bank (56.900 millones) y Barclays (55.400 millones).
Con más de 65 millones de clientes a escala global (de los que cinco son en España) y unos ingresos que crecen anualmente al 72%, la fintech británica provoca admiración entre competidores de la banca europea, pero también recelos entre otros por las cifras de crecimiento acelerado que presenta desde hace años.
Dentro del primer grupo se sitúa BBVA, que considera que el neobanco «se consolida como competidor». Lo expresó recientemente Murat Kalkan, máximo responsable del área de Bancos Digitales en el grupo, en una entrevista para la web corporativa en la que reconoció que nuevos jugadores como Revolut o Nubank crecen a mucha velocidad tanto en clientes como en ingresos.
«Su gran ventaja es que ofrecen innovadoras experiencias de cliente, fáciles y atractivas, y además, tienen la capacidad de escalar su negocio manteniendo una estructura de costes muy eficiente», señaló el ejecutivo turco.
El diagnóstico lo comparte la consultora estratégica McKinsey. En su último informe global sobre banca, sus analistas ven a Revolut como un «atacante digital» que ha logrado capitalizar de manera rápida la existencia de unos clientes bancarios con demandas insatisfechas por las entidades tradicionales.
Y la brecha a favor del neobanco podría incluso agrandarse, ya que McKinsey cree que la entidad sacará más ventaja tecnológica gracias a la apuesta por herramientas de inteligencia artificial aplicadas a la automatización de la detección del fraude, el cumplimiento normativo o la gestión de contratos, entre otros campos.
Expectativas frente a realidad
La valoración de mercado de Revolut rivaliza con la de un banco tradicional como CaixaBank, pero las cifras de negocio están todavía muy lejos. Frente a los 4.000 millones de dólares (3.471 millones de euros) en ingresos logrados por el neobanco en todo 2024, CaixaBank, entidad líder en España por cuota de mercado, generó un margen bruto de más de 15.800 millones el pasado ejercicio.
¿Qué ven entonces los inversores para justificar valoraciones que sitúan a Revolut entre la élite bancaria europea? Por un lado están las cifras de crecimiento, que muestran una evolución del negocio mucho más acelerada que la de la banca tradicional. Estas tasas de incremento «sugieren una presencia en el mercado al alza y un potencial de futuro dominio», explica la firma de análisis Kantar en un reciente informe sobre la fintech británica.
Por otro lado, la apuesta por que ese crecimiento será eficiente y rentable gracias a la base de costes incomparablemente menor que proporciona el hecho de ser 100% digital, frente a una competencia que ha de gestionar redes físicas de oficinas e infraestructuras heredadas durante décadas.
Críticas
No todos en el sector financiero se muestran igual de entusiasmados con el fenómeno de Revolut. En un informe del pasado mayo, los analistas de Crédit Agricole mostraban sus dudas respecto a las cifras de crecimiento y de usuarios aportadas por el neobanco.
La fintech «aún no ofrece una definición explícita de su base de clientes», critica el equipo de análisis de Crédit Agricole, que señala que la compañía habla de «usuarios activos», en sus informes anuales, aunque no aporta al mercado «prácticamente ningún criterio» que especifique a qué se refiere con precisión.
«Para Revolut, el concepto de usuario sigue siendo principalmente una métrica de márketing», recalca el informe, que advierte a la compañía de que tendrá que mejorar su transparencia de cara a una futura salida a Bolsa, ya que el sector bancario cuenta con estándares más asentados sobre qué se considera o no un cliente y los inversores los demandarán.
La valoración alcanzada por Revolut que sitúa al neobanco por encima de grandes bancos continentales «con décadas de rentabilidad probada» genera ciertas dudas en opinión de Tristan Brandt, managing director de Alvarez & Marsal.
En un reciente artículo, el directivo de la consultora financiera ve potenciales riesgos cuando el valor de mercado de una compañía corre por delante de sus fundamentales. A su juicio, esta situación puede evidenciar la confianza en el potencial disruptor de la fintech, pero también corre el peligro de minar la credibilidad de un negocio si las tasas de crecimiento en algún momento no mantienen el ritmo.
«Los bancos no solo se miden por su crecimiento en clientes o por las descargas de la app, sino también por la fortaleza de su balance, la gestión del riesgo y la rentabilidad a largo plazo», recalca.