
La firma confía en que esta licencia marcará un punto de inflexión en su crecimiento. Las cuentas estarán protegidas por el FGD galo.
Revolut ya tiene la licencia bancaria en Francia, mercado en el que tiene asentada su segunda gran sede en Europa y desde donde controla la operativa de los países occidentales del continente, incluido España.
El neobanco de origen británico comunicó ayer la obtención de la licencia bancaria francesa tras lograr luz verde de la Autorité de Contrôle Prudentiel et de Résolution (ACPR), el supervisor prudencial francés, y del Banco Central Europeo (BCE).
La obtención de la licencia bancaria en Francia no introduce ninguna variación a nivel práctico, ya que el neobanco ofrecerá los mismos productos y servicios, y tampoco variará sus planes en el mercado galo. Pero sí tendrá repercusión en la actual operativa del neobanco en Europa occidental, donde tiene su principal base de clientes, con más de 30 millones de usuarios.
El primer cambio es que las cuentas de los clientes en el mercado francés operarán bajo la nueva licencia. También lo harán las cuentas de los clientes del resto de mercados de Europa occidental donde Revolut tiene operativa: Alemania, Irlanda, España, Italia y Portugal.
Hasta ahora, la firma digital articulaba su operativa en el mercado francés con la licencia bancaria de Lituania y una sucursal local, de la misma manera que lo hace en España. Es una vía lícita para operar en el Espacio Económico Europeo (EEE), pero la dirección del neobanco cree que la licencia bancaria francesa acompañará mejor el crecimiento de la entidad en estos países. En el seno de Revolut están convencidos, además, de que de esta manera el banco digital afrontará su crecimiento de forma «más prudencial».
El paso inminente de Revolut será migrar todas las cuentas de los usuarios en Francia desde la licencia lituana a la francesa. Se prevé que este proceso dure unos meses, aunque no hay un plazo específico para ejecutarlo.
Después de completar el trasvase de las cuentas en el mercado galo, la entidad digital hará lo propio con las cuentas de los clientes del resto de mercados amparados por la sede operativa francesa.
Tras ello, y como segunda gran novedad, todas las cuentas de los países de la parte occidental de Europa estarán protegidas por el Fondo de Garantía francés en lugar del lituano.
«La licencia francesa consolida la base sobre la que Revolut seguirá dando servicio a estos clientes con los más altos estándares regulatorios y operativos, al tiempo que acelera su objetivo de convertirse en el banco más grande y de mayor confianza de Europa», señaló ayer la firma digital en un comunicado.
Para el fundador y consejero delegado del neobanco, Nik Storonsky, la nueva licencia «proporciona la base para construir la próxima generación de servicios bancarios para más de 30 millones de clientes en Europa Occidental».
Importancia de Francia
La obtención de la licencia bancaria francesa era el paso natural después de que en mayo del año pasado Revolut asentase en París su segunda gran sede operativa en Europa. La entidad digital opera bajo un modelo de sede dual, ambas supervisadas por el BCE.
Bajo su criterio, la fórmula de sede dual permite acelerar el crecimiento de las jurisdicciones en las que está presente y, sobre todo, entender mejor las necesidades y particularidades de cada mercado.
Francia es, además, el principal mercado del banco digital en la Unión Europea por número de clientes con más de siete millones de usuarios. En España supera los seis millones de clientes.
«El mercado francés se ha consolidado como uno de los principales centros financieros de Europa gracias a un ecosistema financiero dinámico y a un sólido marco regulatorio. Es la plataforma ideal para acelerar la siguiente etapa de crecimiento de Revolut y acercarnos un paso más a nuestra ambición de convertirnos en uno de los bancos más grandes y de mayor confianza de Europa», aseveró el consejero delegado del grupo.
Crecimiento
El último movimiento no hace más que remarcar las ambiciones de crecimiento del neobanco.
Revolut ha obtenido en lo que va de año seis licencias bancarias en distintos mercados, algunos de ellos epicentros financieros, como Reino Unido o Emiratos Árabes Unidos.
La firma digital nunca ha escondido su voluntad de ser el principal banco de los clientes en todo el mundo. Tiene como objetivo más ambicioso superar la barrera de 100 millones de clientes en el globo.
Actualmente tiene 75 millones de usuarios en todo el mundo.
La estrategia del neobanco pasa por ofrecer a los clientes un servicio diferenciador, con ofertas más competitivas que las del resto del sector, incluidos los bancos tradicionales.
Todo ello con la intención de engordar al máximo su tamaño de cara a una futura valoración en un hipotético debut en Bolsa, según explican diversas fuentes. El salto al parqué aún no tiene fecha. Pero Revolut obtuvo una valoración de 100.000 millones de euros en la última venta secundaria para empleados.