La alcaldesa de Roma, Virginia Raggi, ha anunciado este martes que prohibirá la circulación de automóviles diésel en el centro de la capital italiana a partir de 2024, una medida con la que pretende contribuir a la protección del medioambiente. La regidora ha informado en su perfil de Facebook de que esta decisión también busca frenar el avance del cambio climático, que está modificando los hábitos de vida de las sociedades actuales.