Ryanair, que el año pasado accedió a reconocer los sindicatos por primera vez en sus 30 años de historia, se enfrenta ahora a las protestas de los trabajadores que aseguran estar frustrados por el poco progreso en las negociaciones con la aerolínea. Debido a esta situación los pilotos de Irlanda, Bélgica y Suecia han decidido hacer huelga el viernes 10 de agosto, lo que llevó a que la compañía cancelara 146 vuelos. De estos, 24 afectan a España: cuatro vuelos entre España y Suecia (Estocolmo Skavsta con Alicante y Barcelona El Prat, ida y vuelta) y 20 entre España y Bélgica (ocho al aeropuerto de Zaventem —dos conexiones desde Madrid y dos desde Barcelona— y 12 al de Charleroi con Alicante, Almería, Santander, Sevilla, Tenerife y Zaragoza).