
El consejo de Sabadell calcula que la valoración fundamental del banco se encuentra entre un 24% y un 37% por encima del precio de la oferta, antes de incluir una prima de control.
Sabadell ha recomendado a sus accionistas, en torno a 200.000 inversores entre minoristas e institucionales, no acudir a la oferta en curso de BBVA en sus actuales términos.
A la hora de fundamentar su valoración, los administradores han considerado el precio ofrecido por BBVA, que ven insuficiente, así como diversos riesgos asociados a la operación.
Sabadell destaca, entre otros, «las dudas sobre la fiabilidad de las sinergias esgrimidas por BBVA», las implicaciones de la condición fijada por el Gobierno, «la indefinición» acerca del porcentaje mínimo de aceptación para el éxito de la opa y el escenario que se abriría si BBVA tuviera que realizar una ampliación de capital para abordar una eventual segunda opa en efectivo, en caso de renunciar a la condición de aceptación mínima establecida en la operación en curso (más de la mitad de los derechos de voto de Sabadell).
Precio de la oferta
Sabadell calcula que el precio de la opa valora implícitamente su acción en 3,04 euros. «Dicho importe infravalora muy significativamente Banco Sabadell como entidad independiente y sus perspectivas de futuro», señala el consejo.
«La valoración de Banco Sabadell en base al múltiplo P/E (Price to Earnings) de entidades comparables cotizadas se encuentra un 24% por encima del precio de la Oferta (…) y sobre el múltiplo P/TBV (Price/Tangible Book Value) de entidades financieras españolas comparables cotizadas con su nivel de rentabilidad sobre fondos propios tangibles (RoTE) se encuentra un 37% por encima. Todo ello antes de considerar la eventual prima de control que, en su caso, debiera añadirse al precio de la oferta», estima.
Los gestores también remarcan que, a diferencia de la postura que mantiene BBVA, «la evolución del precio de cotización de Banco Sabadell no deriva de la Oferta ni de la expectativa de su posible mejora». Además, en relación a la prima ofrecida, «BBVA ignora precedentes como las ofertas sobre Creval, UBI Banca o Virgin Money, con primas entre el 38 y el 45%», opina el consejo.
Incertidumbres sobre las sinergias
«La incertidumbre sobre la capacidad de BBVA de obtener sinergias durante los primeros tres o cinco años tras la hipotética consumación de la Oferta (esto es, hasta 2029 o 2031), el riesgo de pérdida de ingresos o desinergias, junto con la falta de certeza sobre la ejecución de la pretendida fusión de Banco Sabadell y BBVA a partir de entonces y la consecución, en su caso, de las sinergias estimadas para esa segunda fase, llevan a este consejo de administración a considerar que la operación destruiría valor para los accionistas de Banco Sabadell que se convirtiesen en accionistas de BBVA», dice el informe.
Sabadell destaca que, «a pesar de que BBVA no ha procedido a valorar estos impactos en el Folleto», ambos bancos «podrían enfrentarse con desinergias o pérdidas de ingresos por, entre otros, «el solapamiento de clientes, singularmente en el caso de PYMEs y clientes corporativos» y la posible pérdida de «clientes fidelizados» de Sabadell, dado el amplio rechazo que ha generado la operación entre distintos grupos de interés».
Respecto a las sinergias de costes que BBVA calcula que podrá realizar antes de acometer la fusión legal con Sabadell (dentro de entre tres y cinco años), Sabadell dice que se basan en «afirmaciones generales que no se concretan, lo que genera dudas».
«En atención a la base de costes de Banco Sabadell, tal previsión de sinergias no es realista durante la vigencia del Acuerdo del Consejo de Ministros. Dada dicha indefinición, tampoco se puede descartar que algunas de las actuaciones que BBVA pueda estar considerando para la generación de estas sinergias sean incompatibles con el Acuerdo del Consejo de Ministros. Además, la referencia a que la cuantificación de las sinergias se hace con base en la experiencia de BBVA en operaciones similares incrementa la incertidumbre acerca de tales importes, ya que en ninguna de esas operaciones existían unos compromisos análogos a los exigidos por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (que podrían seguir en vigor durante cinco años y que el propio BBVA ha calificado públicamente como ‘sin precedentes’)», remarca.
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