
Banco Sabadell deja atrás la resaca de la opa de BBVA y se encamina hacia una etapa de crecimiento con foco en España. Las cifras del segundo trimestre ya han dado prueba del nuevo ciclo del banco, al reflejar una expansión tanto en la inversión crediticia como en los ingresos con respecto al momento «valle» de los primeros tres meses del año. El margen de intereses se elevó un 3,4% a nivel intertrimestral y las comisiones un 4%.
«Hemos superado el punto de inflexión. Hasta el primer trimestre, la tendencia del margen de intereses era decreciente. El banco ha retomado el pulso comercial y esto ha provocado que los ingresos vayan como un tiro en el trimestre y seguirán en la senda ascendente», ha apuntado este viernes el nuevo consejero delegado de la entidad, Marc Armengol.
El mercado celebró los resultados del grupo y la acción sube casi un 4%.
La conferencia de presentación de resultados fue un importante banco de prueba para el directivo, que por primera vez compareció ante la prensa para presentar las cuentas del banco que pilota. En prácticamente todas sus respuestas a la prensa, se mostró muy directo y conciso.
Costes estables
Armengol aseguró que a partir de este momento los ingresos crecerán trimestre tras trimestre, lo que permitirá a la entidad cumplir con las previsiones anunciadas para el ejercicio: un crecimiento del 1% en el margen de intereses y de un dígito medio en comisiones.
El banquero hizo hincapié en la ligera mejora del guidance con respecto a la evolución de costes para el año. Antes la previsión era un incremento del 3%, mientras que ahora Sabadell se compromete a un aumento por debajo de este umbral.
Tras cerrar el plan de prejubilaciones, que tuvo un gasto de 88 millones, el banco prevé mantener plano el aumento de costes para el resto del ejercicio, gracias también a la aportación de la inteligencia artificial, que permitirá disminuir el tiempo de ejecución de muchas tareas y mejorar la eficiencia.
Sabadell registró una ratio de eficiencia del 49,8%, por encima del 42,8% del mismo período del año anterior y superior a la mayoría de sus competidores en España. Sin dar una cifra concreta de mejora, el director financiero, Sergio Palavecino, señaló que las «mandíbulas» entre costes e ingresos seguirán ampliándose, ya que mientras los primeros seguirán estables, los segundos aumentarán a medida que avance el ejercicio. Descartó, además, la puesta en marcha de un nuevo plan de prejubilaciones.
Armengol declinó hacer comentarios sobre la venta de una parte de la participación del exconsejero David Martínez, que hace algunos días se deshizo de casi la mitad de sus acciones del banco y se quedó con menos de un 2%, según los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). El inversor mexicano renunció a su puesto en el consejo un mes y medio después de conocerse el fracaso de la opa de BBVA. El consejero delegado aseguró que no está en contacto con Martínez.
Proyecto en solitario
Defendió una vez más que el banco está centrado en su proyecto en solitario y que no está estudiando llevar a cabo operaciones ni en España ni en el extranjero. «La banca es un negocio que se beneficia de las economías de escala hasta cierto nivel. Nos parece que podría tener sentido alguna operación entre bancos medianos pero nos parece también que todos los bancos medianos tienen proyectos solidos que les garantizan crecimiento», agregó.
El banquero incidió en que el grupo cuenta con la «escala adecuada» para competir en España, al ser suficientemente grande para competir en tecnología y en innovación, pero a la vez suficientemente pequeño para tomar decisiones rápidas y estar cerca de sus clientes.
No obstante, ha dejado la puerta abierta a realizar compras de nicho, como Fintech, para reforzar el perfil de Sabadell como banco de relación, que es donde el grupo ve mayor potencial de crecimiento en el marco de su actual plan estratégico 2025-2027.