Sabadell echa el resto para convencer al accionista histórico

La cúpula de Sabadell empleó toda la artillería para convencer al colectivo de accionistas históricos del banco de que voten en contra de la opa presentada por BBVA.

La junta general ordinaria no sometía a votación ninguna medida relacionada con la opa. Pero todo en el acto de esta tarde estaba medido para apelar al accionista histórico del banco, empezando por el regreso a Sabadell tras años con la sede social en Alicante.

«Banco Sabadell es un elemento fundamental del esquema institucional de Cataluña», recalcó el presidente, Josep Oliu, durante su discurso, que en varias ocasiones incidió en la vinculación histórica de la entidad con los territorios donde opera. También reivindicó la cultura de Sabadell y su forma única de hacer las cosas, sobre todo en su relación con las pequeñas y medianas empresas.

Buena parte del mensaje de Oliu apeló a lo emocional. Se explayó sobre las «personas extraordinarias» que trabajan en el banco y destacó el vínculo de la entidad con los territorios donde opera. Dejó en manos de los accionistas la decisión sobre la continuidad del proyecto.

Pero no todo fueron emociones dentro del arsenal de Sabadell. El presidente insistió en que la rentabilidad del banco es sostenible en el largo plazo, calificó de insuficiente y poco atractiva la oferta de BBVA y enumeró los cuatro principales riesgos a los que se enfrenta la operación. En este contexto, Oliu resaltó que la alternativa de seguir en solitario es una opción con menos incertidumbres.

«Sabemos que la prima, a día de hoy, es negativa, es decir, que si canjearan sus acciones por las de BBVA, el valor obtenido sería menor que el que tienen actualmente con sus acciones de Sabadell», concluyó el presidente.

César González-Bueno prosiguió con la batería de argumentos y destacó la revalorización de la acción conseguida con el actual equipo gestor, así como sus buenas perspectivas de futuro.