
El nuevo plan estratégico 2025-2027 de la entidad se articula en un eje claro: elevar el volumen de negocio y la captación de clientes, especialmente por canales digitales. Sabadell ha reportado este jueves un beneficio semestral récord de 975 millones de euros.
Toda una declaración de intenciones. Banco Sabadell ha presentado este jueves su nuevo plan estratégico 2025-2027 en el que lo más notorio es el compromiso de repartir a los accionistas 6.300 millones de euros en el periodo a través de dividendos y recompras de acciones. Esto equivale al 40% del valor actual de la entidad en Bolsa.
Sabadell no se ha querido guardar nada en la recta final de la opa de BBVA y ha optado incluir en su nueva hoja de ruta un compromiso de devolución de beneficios ambicioso. Los 6.300 millones supondrán superar en 2025, 2026 y 2027 los 20,44 céntimos brutos por acción abonados en 2024.
El banco matiza en una nota que la política de dividendo se mantiene intacta: compromiso de devolución del 60% de los beneficios obtenidos entre 2025-2027 y el reparto de todo el capital que exceda del 13%. El monto total a repartir también incluye el macrodividendo extraordinario de 2.500 millones proveniente de la venta de la filial británica TSB, que deberán aprobar los accionistas en la junta extraordinaria del próximo 6 de agosto como también la desinversión en Reino Unido.
Del total a repartir, 1.300 millones se distribuirán con cargo al ejercicio actual mediante dividendos y recompras de acciones. El primer pago (7 céntimos brutos por acción) será el próximo 29 de agosto. Le sucederá otro dividendo a cuenta pagadero el 29 de diciembre y otro complementario en marzo o abril de 2026. A esto hay que agregarle los 2.500 millones previstos de la venta de TSB. Es decir, el reparto a cuenta de 2025 será de 3.800 millones.
Los 2.500 millones restantes se repartirán a partes iguales a lo largo de 2026 y 2027.
Mayor volumen
La entidad identifica distintas palancas que contribuirán a cumplir con los objetivos fijados en el plan estratégico. Tratará de elevar los volúmenes de negocio en un periodo que a priori estará marcado por tipos de interés más bajos de los vistos en los últimos años. Así, la mayor actividad comercial en España será elemental, especialmente en el apartado digital, donde el banco pretende elevar un 30% el ritmo de captación en usuarios online.
La expectativa es que los ingresos por intereses se incrementen un 5% al final del plan estratégico, hasta alcanzar 3.900 millones. Por su parte, la partida de comisiones netas se prevé que crezca entorno a un 5% en el periodo.
En términos de actividad, Sabadell espera que la cartera de préstamos para hipotecas crezca al menos un 4% en el trienio, en línea con lo estimado para el resto de competidores. En crédito a empresas y pymes, uno de los principales canalizadores ingresos de Sabadell, la previsión de la firma es crecer a un ritmo «ligeramente superior» al del resto del mercado, por encima del 4%. En crédito al consumo, Sabadell espera superar el 6% que se prevé para el resto de entidades españolas.
Todo ello con una ratio de morosidad contenida, incluso por debajo del 2,5%.
Con todo, Sabadell prevé elevar en dos puntos porcentuales la rentabilidad sobre fondos tangibles propios (Rote), hasta ubicarla en el 16% al término del plan estratégico. En cuanto al capital de máxima calidad CET1 –que mide la solvencia-, la entidad estima incrementarlo en unos 175 puntos básicos anuales hasta 2027.
De cumplir con la hoja de ruta, el beneficio del último ejercicio contemplado en el plan estratégico alcanzará los 1.600 millones.
Semestre récord
En paralelo al plan estratégico, Sabadell ha presentado las cuentas correspondientes al primer semestre del ejercicio. La entidad ha cerrado los primeros seis meses del año con un beneficio récord de 975 millones, un 23,3% más en términos interanuales.
Los ingresos del negocio bancario (intereses más comisiones) escalaron hasta 3.119 millones, un 1,5% menos que en el primer semestre de 2024.
Los ingresos por intereses cayeron un 2,7%, hasta 2.425 millones, acusados por los recortes de las tasas oficiales en la zona euro. La menor entrada de ingresos vía precio se vio compensada por los ingresos por comisiones, que se incrementaron un 3%, hasta 694 millones.
La inversión crediticia se vio favorecida por la mayor actividad en el negocio hipotecario, que creció en el semestre un 44%, hasta 3.462 millones, y la buena dinámica en crédito a empresas.
Todo ello conjugado con una morosidad que sigue sin ser problemática: cerró el junio en 2,5%.
Así, el Rote creció más de un punto porcentual en términos interanuales, hasta el 14,4%. Y la solvencia creció 25 puntos básicos en el semestre, hasta 13,56%.