Se esperaba una junta caliente de Sacyr y se acaloró desde antes incluso de su comienzo. El consejo de administración se reunía previamente a la asamblea para incluir en el orden del día la propuesta de cese del consejero díscolo, por entender que ha incumplido sus deberes legales y estatutarios. La decisión se aprobó por 13 votos a favor y uno en contra —el del propio Moreno Carretero— y fue luego refrendada por los accionistas.