La Agencia Tributaria lanzó a partir de 2012, cuando España estaba al borde de la quiebra, una campaña para investigar a los artistas, actores, deportistas y presentadores de televisión que usaban empresas interpuestas para declarar sus ingresos. No cambió la ley ni de criterio pero estrechó el cerco sobre estos al percatarse del abuso de empresas interpuestas por parte de estos contribuyentes. Desde entonces, cientos de tertulianos y profesionales vinculados a la televisión han caído en las redes de Hacienda. Muchos decidieron pactar con el fisco y abonaron las cantidades reclamadas. Otros optaron por recurrir. Estos casos son los que se pueden encontrar en las decenas de sentencias públicas en la base de datos del Poder Judicial. Así cazó el fisco al ex ministro de Cultura, Màxim Huerta, que dimitió este miércoles tras conocerse que defraudó casi 250.000 euros al usar una empresa interpuesta para pagar el 25% en lugar del 50% que tendría que haber abonado si hubiera tributado por IRPF.