Samsung recorta sus previsiones de beneficios tras el fiasco del Note 7

Samsung debe ahora retornar a sus clientes el importe de cada teléfono cuando devuelvan los más de 2 millones de terminales vendidos. Es su teléfono estrella de gama superior, que tiene un precio distinto en cada país pero puede superar los 850 euros. De ahí, que Samsung haya recalculado también su pronóstico de facturación para julio-septiembre. Comenzó a vender el Galaxy Note 7 el pasado 19 de agosto. Así, este trimestre debía notar la inyección de ventas por la novedad. En lugar de eso, esperan reducir sus ventas a un 9% en comparación con 2015, hasta 47 billones de wones (unos 37.800 millones de euros).

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