Estados Unidos sancionó con dureza las prácticas de contratación que JPMorgan Chase siguió en China y otros países de la región asiática como táctica para ganar mercado. El mayor banco por activos del país fichó a familiares y amigos de altos funcionarios o de clientes muy influyentes, como favor a cambio de hacerse con servicios muy lucrativos. Para zanjar el caso de nepotismo, pacta pagar 264 millones de dólares.