Santander avisa sobre los riesgos para su negocio de los «escándalos» políticos

El banco, en pleno proceso de compra de TSB y de venta de su filial polaca, pone el foco en los riesgos legales de las operaciones corporativas.

Santander ha incorporado los escándalos políticos a los elementos de riesgo que pueden impactar sobre su negocio. Así lo recoge en una actualización de un folleto de emisión registrado este jueves en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Las sociedades detallan a los inversores en estos folletos los distintos factores de incertidumbre a los que está expuesta su actividad.

«Los escenarios de tensiones políticas e inestabilidad en todo el mundo derivados de diversos factores, como el aumento de la polarización y la fragmentación política y los escándalos, pueden dar lugar a cambios y resultados impredecibles en las elecciones políticas, los desarrollos legislativos, las condiciones sociales, la economía mundial, así como a la erosión progresiva del estado de derecho en determinadas democracias de larga trayectoria», advierte Santander, que, como novedad, también recoge los efectos que este entorno puede tener en la «estabilidad gubernamental».

La entidad remarca, además, las incertidumbres vinculadas al proceso de rearme en Europa: «El riesgo de que Europa regrese a un entorno frágil y volátil de intensificarse las tensiones políticas o de recesión podría agravarse si las políticas implementadas para aumentar el gasto en defensa, rearmar Europa y proporcionar asistencia apoyo a Ucrania no tuvieran éxito a la hora de aliviar las consecuencia de la guerra y contener la inflación».

En América, la otra gran geografía en la que Santander opera, el banco alude a las políticas que EEUU está poniendo en marcha tras la llegada a la presidencia de Donald Trump. A este respecto, además de la «continuación, pausa o escalada» en la imposición de aranceles, Santander llama la atención sobre el impacto en su negocio de la depreciación del dólar, así como de las reformas en materia de inmigración.

Los riesgos de las fusiones

Santander también advierte sobre los riesgos inherentes a las operaciones corporativas, en un momento en el que el banco está en pleno proceso de compra de la filial británica de Sabadell TSB, en paralelo a la desinversión de su filial polaca.

La entidad dedica especial atención a las contingencias legales. «El grupo también puede ser objeto de litigios como resultado de estas transacciones, incluidas reclamaciones de empleados despedidos, clientes, proveedores o terceros. Por ejemplo, el grupo puede ser considerado responsable de las actividades de una empresa adquirida en caso de adquisición. En el caso de una desinversión, es posible que el grupo deba indemnizar al comprador por determinadas responsabilidades, incluso por importes ilimitados, en relación con reclamaciones contra la entidad o negocio desinvertido», señala.

En Polonia, Santander ha asumido ante Erste Group, el comprador de su filial, compromisos para cubrir, entre otros, los riesgos de la cartera de hipotecas en francos suizos de Santander Polonia.