Santander, Blackstone y Pollen impulsan la venta de créditos morosos a particulares

Los servicer de Santander, Blackstone y Pollen Street comercializan actualmente más de 4.300 préstamos impagados a través de plataformas digitales abiertas a cualquier público.

Bancos y fondos de inversión están impulsando la venta de créditos morosos a clientes particulares a través de sus servicer inmobiliarios.

Entre el pasado año e inicios de este 2026, gestoras como Diglo, vehículo inmobiliario controlado al 100% por Santander, Aliseda (Blackstone) o Hipoges (Pollen Street) han comenzado a promocionar entre minoristas este activo de inversión, cuya comercialización se ha dirigido hasta ahora a los institucionales por su elevada complejidad.

Desde el entorno de las gestoras inmobiliarias se señala que la inversión en préstamos impagados por parte de particulares se ha venido realizando también en el pasado, pero en circuitos cerrados y por parte de perfiles especializados. Por ejemplo, abogados que, en el marco de su actividad laboral, tenían conocimiento de la operativa.

Salto

El salto en la comercialización se ha dado ahora gracias a las capacidades tecnológicas y al desarrollo de plataformas digitales que permiten la venta a cualquier público. En la actualidad, los tres servicer tienen disponibles para la adquisición más de 4.300 créditos morosos.

Fuentes del sector explican que el grueso de la facturación sigue generándose con la operativa con inversores profesionales, teniendo un peso menor la actividad con minoristas. En algunas firmas, las ventas formalizadas a través de la plataforma digital representan menos del 15%.

Los servicer destacan, además, que las transacciones con consumidores incluyen salvaguardas adicionales.

El desarrollo de los canales digitales se ha producido tras detectar las gestoras en los últimos años un mayor interés por este perfil de créditos por parte de distintos tipos de inversores. Ante esta dinámica, se pretende democratizar el acceso a este activo, apuntan en el sector.

Los servicer no son los propietarios de los créditos y actúan como gestores por cuenta de sus clientes (empresas promotoras, fondos, entidades financieras, etcétera). En el caso de Diglo, los préstamos impagados en venta son propiedad tanto de Santander como de otros clientes externos a los que presta servicio.

Para realizar el proceso de compra a través de la web, el consumidor puede consultar los créditos disponibles y manifestar interés a través de la plataforma. Posteriormente, un gestor contacta con el potencial comprador para resolver dudas y facilitar información y documentación, una vez firmado un acuerdo de confidencialidad.

Aviso legal

Si la oferta presentada es aprobada por el titular del crédito, la compraventa se formaliza en escritura pública ante notario y se realizan los trámites correspondientes, incluida la inscripción registral de la garantía hipotecaria a favor del nuevo titular.

En el marco de la comercialización, las gestoras inmobiliarias incluyen un aviso legal dirigido «particularmente a los consumidores y usuarios que no se dedican profesional o habitualmente a la compra de este tipo de producto».

Dada su «complejidad y riesgos», los servicer «recomiendan recibir asesoramiento legal, financiero y fiscal de profesionales cualificados, debiendo, en todo caso, pasar un test de idoneidad llegado el momento».

Desde algunos servicer se matiza que este test no está orientado a verificar que la inversión sea adecuada para el consumidor, sino al cumplimiento de las exigencias sobre el control del blanqueo de capitales.

Las gestoras también alertan que los activos que se publicitan en sus web no son directamente los inmuebles, sino los préstamos que están avalados con ellos.

«Por tanto, la compra de un préstamo NPL [dudoso] no asegura que el inmueble se vaya a adquirir por el comprador del NPL al finalizar el procedimiento judicial», advierten.

Ventajas

Entre las «ventajas» de invertir en créditos impagados, desde las gestoras se describe que, «como norma general, el precio de adquisición de un NPL es menor a la deuda pendiente». «Por consiguiente, el recobro directo de la deuda sin necesidad de ejecutar la garantía hipotecaria ofrece posibilidades de que el importe de deuda finalmente recuperado se sitúe por encima del precio de compra del NPL», señalan.

Por su parte, en los casos de ejecución forzosa de la garantía hipotecaria, «la inversión en la compra del NPL puede llevar aparejada una rentabilidad en caso de que el importe recibido por el acreedor ejecutante sea superior al precio pagado por la compra del NPL», cuando revenda a posteriori el inmueble.

El proceso conlleva gastos notariales y registrales, entre otros.