Santander, CaixaBank y Sabadell venden 3.700 millones en créditos impagados

Sareb protagonizará este año fuertes traspasos de carteras a los gigantes del capital riesgo ante la inminencia de su liquidación, prevista para 2027, según Accenture.

Los bancos españoles han dado salida a buena parte de la herencia inmobiliaria de la crisis de 2008. Pero la limpieza continúa, porque todo ese lastre consume capital y resta rentabilidad bancaria.

Para sanearse, el sector traspasa lotes grandes de créditos morosos y de inmuebles adjudicados al capital riesgo con descuentos que llegan a alcanzar el 70%-90%, dependiendo del tipo de activos.

El año pasado, la banca española vendió carteras de activos tóxicos por un valor total de 6.700 millones, incluida una cartera de 1.500 millones de Sareb, según una recopilación de Axis Corporate (Accenture).

Si se suman las operaciones que se produjeron en el mercado secundario entre las propias firmas de capital riesgo, el importe se eleva a 17.860 millones de euros, un volumen similar al de 2023, pero la mitad del récord histórico de 2018. Por esas fechas, Ana Botín traspasó de golpe todo el riesgo inmobiliario de Popular (30.000 millones de euros) a Blackstone.

Los más activos

Santander fue el banco más activo el año pasado, con siete transacciones de carteras de activos tóxicos por un valor total de 1.800 millones de euros. El siguiente del ránking es CaixaBank, que traspasó lotes de créditos impagados e inmuebles por un importe de 973 millones.

Sabadell le sigue en la lista con 938 millones de euros.

Sareb, el vehículo donde están aparcados los activos tóxicos de las nueve cajas de ahorros rescatadas en la crisis financiera, traspasó de golpe 1.500 millones de préstamos impagados a Axactor.

Según Accenture, este año se producirá una aceleración de las ventas de lotes de riesgo inmobiliario por parte de Sareb porque su disolución legal es inminente. Está prevista en 2027, si bien está en manos del Gobierno poder ampliar esa fecha.

El tamaño de las carteras que cambian de manos ha bajado mucho en los últimos años. El 78% tiene un volumen inferior a los 500 millones de euros.

A futuro, la previsión de Accenture es que la mayor parte de la actividad de compraventa se concentre en préstamos sin garantía y préstamos refinanciados.

Qué queda por desaguar

La limpieza inmobiliaria de la banca española está muy avanzada tras casi veinte años de saneamiento. Pero todavía quedan por desaguar activos tóxicos por valor de 73.500 millones.

Santander es el banco con mayor stock inmobiliario en balance: 36.000 millones. Le sigue BBVA, con 15.327 millones de euros. Y CaixaBank, con 10.352 millones de euros.

Unicaja hizo tabla rasa el año pasado y su stock de tóxicos ha caído un 14%. Su volumen de riesgo (1.348 millones) está en niveles parecidos a Bankinter, que no dio crédito promotor en los años previos a la burbuja inmobiliaria.

La herencia inmobiliaria que queda por liquidar es ya reducida y está tan provisionada que las ventas de carteras ya no provocan pérdidas en las cuentas de resultados.

Las firmas de capital riesgo Cerberus, Blackstone, Lone Star y Axactor son las que más han engordado sus carteras con activos tóxicos de la banca española en la última década.

Entre los cuatro han adquirido 97.350 millones de euros de riesgo inmobiliario propiedad de la banca o recomprados a otras empresas de capital riesgo. Se trata de la mitad de los 207.520 millones que han cambiado de manos, según los datos de Axis Corporate.