Santander compra Webster Bank por 10.300 millones para reforzarse en EEUU

Santander pagará en efectivo el 65% y el resto mediante un intercambio de acciones, para lo que realizará una ampliación de capital de 3.500 millones. La operación aporta 800 millones de sinergias y mostrará los primeros efectos en 2027.

Santander mete la directa en Estados Unidos. La entidad dirigida por Ana Botín acordó este martes la compra de Webster Bank por 12.200 millones de dólares (algo más de 10.300 millones de euros al cambio actual), según comunicó ayer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Santander pagará Webster en efectivo el 65% y el restante con un intercambio de acciones, lo que obligará a la entidad a hacer una ampliación de capital de unos 3.500 millones. Botín aseguró ayer durante la conferencia con analistas que la ampliación se compensará con la recompra de 5.000 millones que anunció también ayer. La presidenta cifra el retorno de la compra de Webster en un 15%, por el 9% que dan las recompras.

Santander ofrece a los accionistas del banco americano 48,75 dólares por título más 2,05 acciones de Santander. La contraprestación total para los inversores de Webster es de 75 dólares por acción, lo que supone una prima del 14% sobre el precio medio ponderado de Webster, que era de 65,75 dólares durante el período de tres días que finalizó este lunes.

Tras conocer el mercado la operación, la prima actual se ha reducido al 3,17%. Webster subió en Bolsa un 9%, hasta 71,95 dólares. Por contra, las acciones de Santander en Wall Street se precipitaban un 6,36%, hasta 12,23 dólares.

Sin dañar la solvencia

Santander afrontará la compra utilizando exceso de capital y a través de la generación futura de capital para mantener una posición sólida en solvencia.

El banco cerró 2025 con una ratio de capital de máxima calidad CET1 en 13,5%. Calcula que esta ratio se ubique en el entorno del 12,8% tras el cierre de la operación, que está previsto que finalice en el segundo semestre de este año.

Con la compra de Webster, el banco español busca complementar su negocio en EEUU, donde actualmente está enfocado en financiación de automóviles a través de Santander Consumer Finance y en banca minorista a través de Openbank, que se estrenó en octubre de 2024 en EEUU.

Webster Bank concentra la mayor parte de su negocio en el segmento minorista (80%) y en banca de empresas. La operación «une dos entidades muy complementarias y permitirá ampliar de forma significativa la escala, la base de depósitos y las capacidades de Santander en el mercado americano», apuntó el banco en una nota.

La adquisición, que no daña la estrategia de Openbank en EEUU, eleva a Santander al top 10 bancario minorista por activos en el mercado estadounidense y se cuela entre las cinco primeras entidades por depósitos en los principales estados del noreste de EEUU, que es el territorio en el que Santander ambiciona crecer. «El noreste de EEUU equivale a todo Reino Unido», matizó la presidenta en una conferencia con analistas.

Sinergias

Santander prevé que la operación aporte sinergias de 800 millones de dólares: unos 480 millones en sedes y otros gastos fijos, y más de 300 millones por la integración tecnológica.

«Este acuerdo supone un paso muy relevante para Santander, ya que crea un banco más fuerte para los clientes y las comunidades en las que damos servicio», explicó Botín, quien tilda el movimiento de «estratégicamente clave para nuestro negocio».

La máxima ejecutiva del grupo, además, detalló que la adquisición de Webster Bank sitúa a Santander en el camino para «alcanzar una rentabilidad de en torno al 18% en Estados Unidos en 2028». De lograrlo, la entidad entraría entre las 25 entidades más rentables del sector bancario americano.

Organización

La adquisición supondrá diversos cambios en la cúpula de la filial estadounidense. Tras completarse la compra, Christiana Riley continuará como máxima responsable de Santander US y CEO de Santander Holdings USA.

El actual consejero delegado de Webster, John Ciulla, será el responsable de Santander Bank, entidad que integrará todos los negocios del banco adquirido.

Por otro lado, Luis Massiani, actual director de operaciones (COO, por sus siglas en inglés) de Webster, tendrá el mismo rol en Santander Holdings USA y en Santander Bank.

Massiani supervisará toda la operativa interna y deberá liderar el proceso de integración de Webster. Reportará a Ciulla y a Riley.

La idea del grupo es asegurar la continuidad del equipo de Webster, que conoce perfectamente las tendencias y dinámicas de la banca minorista y de empresas en EEUU.

Santander ha contratado a Centerview Partners, Goldman Sachs y Bank of America Europe DAC como asesores financieros. A nivel legal, el banco se apoya en Estados Unidos en Davis Polk & Wardwell LLP y, en España, en su despacho de cabecera Uría Menéndez.

Estados Unidos gana protagonismo

Estados Unidos ha ganado protagonismo en la estrategia de Santander.

La presidenta del grupo ha compartido durante los últimos meses en diversas ponencias públicas que el desembarco de Openbank en EEUU hace un año y medio es un «ejemplo» de donde quiere ir Santander.

Según Botín, el mercado estadounidense tiene un importante potencial, donde la resiliencia del consumo es uno de los puntos fuertes para el negocio bancario.

Estados Unidos es hoy por hoy el cuarto mayor mercado de Santander.

A cierre de 2025, aportó 1.541 millones de euros al beneficio del grupo, en torno al 11% del total (presentó ayer un beneficio récord de más de 14.000 millones de euros).

La adquisición de Webster pone la guinda a la estrategia de Santander en un mercado clave para sus aspiraciones futuras.

Esta última operación será un punto y aparte en la estrategia inorgánica de la entidad. Así lo expresó la presidenta del grupo, quien cierra la puerta a potenciales nuevas adquisiciones durante los próximos tres años.

«Ya tenemos la escala que queríamos en todos los mercados en los que operamos», apuntó Botín.

La adquisición de Webster se suma a la operación activa con TSB que Santander tiene en Reino Unido y supone el tercer gran movimiento corporativo que el banco ejecuta en el último año. Recientemente cerró la venta de su filial en Polonia a Erste Bank por unos 7.000 millones de euros.

Todo estos movimientos responden a la necesidad del banco español de extraer todo el potencial a sus mercados y de ser, al menos, la quinta entidad más rentable en aquellos países donde tiene presencia.