Santander gana 35.654 accionistas a contracorriente de BBVA y CaixaBank

El mayor banco español recupera la cota de los 3,5 millones de inversores, mientras que BBVA pierde 44.000 este año y más de 56.000 desde que comenzó la opa. CaixaBank cede 32.045 este año.

La base accionarial de los tres mayores bancos españoles ha evolucionado de manera muy dispar en los nueve primeros meses del año. En el transcurso de un año exuberante en Bolsa en el que la banca avanza un 85% hasta niveles máximos históricos, el número de accionistas de BBVA y de CaixaBank se ha reducido un 6,17% y un 5,76%, respectivamente, mientras que el de Santander crece un 1% hasta los 3,52 millones.

La pérdida de 44.090 accionistas de BBVA en nueve meses hasta los 669.979, y de 56.121 desde que se filtró en mayo de 2024 el interés de la entidad por Banco Sabadell, se intensificó entre los meses de julio y septiembre, cuando el banco perdió 11.446 accionistas, el 1,67% del total. Antes del cierre del tercer trimestre (el 22 de septiembre), el banco que preside Carlos Torres aprobó una mejora del 10% en la ecuación de canje de la operación, que pasó a ser de una acción nueva de BBVA por cada 4,8376 títulos de Sabadell.

La caída del número de accionistas de BBVA es continua a lo largo de la década. En 2021 sumaba 826.835 inversores; en 2022 la cifra bajó hasta los 801.216; en 2023 se marcharon otros 59.022 inversores (el 7,36% de la base accionarial, a pesar de que BBVA subió un 46% en Bolsa ese año liderando a la banca en Bolsa); y cerró 2024 en los 714.069.

Ahora, después del nuevo descenso firmado en 2025, la base accionarial de BBVA se aleja muy significativamente de la cota de los 700.000 integrantes que superaba con claridad (con algo más de 714.000) cuando terminó el año 2024 y vuelve a los niveles más bajos en más de dos décadas.

Gran subida en Bolsa

El retroceso de la base accionarial de BBVA contrasta con la gran subida acumulada por el banco en los nueve primeros meses del año (un 68,3%), que se ha ampliado hasta alrededor del 85% sumando la ganancia acumulada del mes de octubre.

Sólo desde que se comunicó el fracaso de la opa, el 16 de octubre, la acción del banco ha ganado un 10,3%, hasta firmar el jueves nuevos máximos históricos y superar por primera vez los 100.000 millones de euros de capitalización bursátil.

El banco inició el pasado viernes un nuevo programa de recompra de acciones por valor de 993 millones de euros que la opa sobre Sabadell había mantenido hasta ahora en el cajón.

El grupo planea repartir entre sus accionistas un porcentaje muy extenso del exceso de capital que había reservado para la adquisición de Banco Sabadell. El banco espera la autorización del Banco Central Europeo (BCE) para poner en marcha una nueva recompra que firmas de análisis como Barclays creen que puede alcanzar los 3.500 millones de euros.

Recogida de beneficios

También CaixaBank sufre una importante merma de accionistas en los nueve primeros meses del año. Ha perdido 32.045 (12.527 sólo en el tercer trimestre de 2025) y la base accionarial se sitúa en los 523.575.

Como en el caso de BBVA, la fuerte subida de casi el 75% acumulada este año en Bolsa no ha frenado la salida de inversores. Muchos de ellos han recogido parte de las suculentas plusvalías acumuladas en el parqué durante el año, como viene siendo la constante entre los grandes bancos españoles en los últimos años de fuertes subidas.

Durante la presentación de los resultados del tercer trimestre del año, CaixaBank anunció el viernes pasado que pondrá en marcha un nuevo programa de recompra de acciones por 500 millones de euros y el pago de un dividendo de 16,79 euros por acción, el 7 de noviembre.

Las agresivas políticas de retribución a los accionistas por la doble vía de los dividendos y de las recompras de acciones no han sido capaces de frenar la tendencia entre las grandes entidades, con la excepción de la que, con mucha diferencia, tiene más accionistas.

La excepción

La gran excepción es Banco Santander. Está muy lejos todavía del récord de 4,19 millones de accionistas de 2018, pero la entidad ha empezado a remontar en 2025, el mejor año en Bolsa de su extensa trayectoria como grupo cotizado.

El pasado miércoles, en pleno reconocimiento del mercado de unos resultados de los nueve primeros meses del año que mejoraron las previsiones, la cotización llegó a superar el 100% de revalorización en 2025 y marcó nuevos máximos históricos en los 8,98 euros, cota desde la que corrigió muy ligeramente en el tramo final de la semana pasada.

El mayor banco español por capitalización bursátil ha frenado en lo que va de año la caída de la base accionarial con una recuperación suave, pero significativa que se está consolidando a lo largo del ejercicio.

Las fuertes ganancias en el parqué y las expectativas de mejora de la retribución al accionista están detrás de este movimiento al alza, ya que la rentabilidad por dividendo de Santander es la más baja entre los bancos españoles.

Parte del rally correspondiente al tramo final del mes de octubre se justifica por el dividendo que la entidad paga hoy. El banco distribuye un pago en efectivo de 0,115 euros brutos por acción a cuenta de los resultados del ejercicio 2025. Es un 15% más respecto al mismo abono de un año.

Santander repartirá alrededor de 3.400 millones de euros, el equivalente a la mitad de las ganancias que obtuvo hasta junio, de 6.833 millones de euros. Una parte se distribuirá a través del dividendo a cuenta, y otra, de 1.700 millones, mediante el programa de recompras que Santander puso en marcha en julio.

El abono complementario se espera en mayo del año que viene, ya que la entidad presidida por Ana Botín remunera a los inversores dos veces al año.