Santander introduce cambios en la política de sucesión de la alta dirección

El banco mantiene un «seguimiento continuo» de la investigación judicial a Carlos Barrabés.

Santander ha introducido cambios en la política de sucesión del grupo para la alta dirección, según recoge el informe anual del banco. Las mejoras han sido adoptadas a recomendación de la Comisión de Nombramientos, presidida por Belén Romana, con el objetivo de «fortalecer el proceso, con un planteamiento más estratégico, simplificándolo y mejorando su eficacia».

La presidenta de Santander, Ana Botín, es la encargada de dirigir la planificación de los planes de sucesión de los principales ejecutivos del grupo, según el modelo de gobernanza vigente.

En 2020, último año en el que Santander ofreció información detallada sobre la política de relevos, el banco contaba con planes de sucesión para 340 cargos del grupo.

Las últimas modificaciones se sumarían a otros ajustes que Santander ha venido realizando en la política de sucesión desde 2020. Ese año, y apoyándose en un asesor externo, el banco acometió una actualización más profunda del sistema de nombramientos de consejeros y directivos, tras el fichaje fallido de Andrea Orcel, actual CEO de UniCredit.

«La Comisión de Nombramientos ha dedicado mucho tiempo a lo largo de 2024 a la planificación de la sucesión de la alta dirección para contar con las personas adecuadas para dirigir y ejecutar nuestra estrategia de transformación. Por ello, el consejo mantuvo dos sesiones informales con talento de todas nuestras geografías para seguir conociendo el inmenso potencial que tenemos dentro del grupo. Sin perjuicio de lo anterior, somos conscientes de que también necesitamos atraer talento externo para alcanzar nuestros objetivos estratégicos», explica el informe.

En el último año, Santander ha relevado a un tercio de su alta dirección.

La política tiene definidos indicadores, como la efectividad de la sucesión (posiciones cubiertas con candidatos identificados); el número de candidatos de disponibilidad inmediata, tanto internos como externos; o los planes de formación y desarrollo para potenciales candidatos a sucesores.

Cuestionamiento

Al margen de las recomendaciones sobre la política de sucesión, la Comisión de Nombramientos también revisó y «cuestionó» las propuestas sobre el rol de los directivos sénior, planes de desarrollo profesional, movilidad y retención de talento llevadas a cabo en todo el grupo.

A su vez, evaluó la idoneidad de consejeros y directivos, en especial, la situación de Carlos Barrabés, consejero independiente del banco y que actualmente es objeto de investigación judicial por sus nexos con Begoña Gómez, mujer del presidente del Gobierno.

«La comisión analizó e informó al consejo de las potenciales circunstancias o situaciones sobrevenidas que afectaron a los consejeros durante el ejercicio que pudieran perjudicar el crédito y reputación del grupo y, en particular, el procedimiento judicial en el que un consejero aparece como investigado», afirma Santander.

«Basándose en la detallada información recibida de dicho consejero sobre los hechos objeto de investigación y considerando el estado de las actuaciones, la Comisión de Nombramientos concluyó que el consejero continuaba siendo idóneo para el ejercicio del cargo, sin perjuicio del seguimiento continuo que se realizará del caso», concluye.