
Refuerza la solvencia del grupo francés de componentes de coches Novares, cuyo control ha asumido tras el impago del fundador de First Brands.
Santander ha inyectado 60 millones de euros para reforzar la solvencia del grupo francés Novares, filial vinculada a First Brands. El banco asumió el control de la compañía a finales del pasado año, en el marco de la quiebra de la firma estadounidense de componentes de automoción y de las dificultades financieras de su fundador, Patrick James.
Santander, a través de Deva Capital, concedió hace año y medio un préstamo de 230 millones de dólares (202 millones de euros) a Global Technologies, propiedad de James, para adquirir Novares.
Tras no poder asumir el fundador de First Brands la deuda contraída, Santander ejecutó las garantías y el pasado año se hizo con la propiedad de Global Technologies e, indirectamente, de Novares.
Apoyo «significativo»
«Debido a las dificultades económicas que atravesó el anterior accionista último de Grupo Novares, la sociedad espera la incorporación de un nuevo accionista mayoritario, filial del Grupo Santander», indica Novares en sus cuentas anuales.
«Este nuevo accionista asumió el control de Global Technologies el 4 de noviembre de 2025 y tiene previsto aportar la solvencia necesaria mediante un apoyo significativo, estimado en aproximadamente 60 millones de euros, a partir del primer trimestre de 2026, garantizando así la continuidad de la actividad del grupo Novares», explica el informe.
Tras la entrada de Santander en el capital, Novares, que también se dedica a la fabricación de componentes de automóviles, se ha integrado en una estructura fiduciaria (trust) en Francia, que está siendo administrada por un gestor independiente.
La adopción de esta estructura responde a la forma jurídica y administrativa en la que se ha articulado la operación en Francia, conservando Deva los derechos económicos de Novares.
First Brands se declaró en bancarrota el 28 de septiembre de 2025, colapso que entonces disparó las incertidumbres sobre el crédito privado. Al margen de los 60 millones inyectados en Novares, Santander tiene una exposición a la quiebra de en torno a 300 millones de dólares (260 millones de euros), según las cifras que han trascendido hasta ahora.
Este importe incluye el préstamo concedido por Deva a James, así como otras financiaciones suscritas con las filiales bancarias de Santander en Brasil y México.
Deva Capital, una de las plataformas de activos alternativos de Santander, actúa como parte interesada en el proceso de bancarrota de First Brands.
La sociedad hólding Deva Capital perdió cerca de 12,5 millones de euros el pasado año, en aumento frente a los números rojos de 5,5 millones del ejercicio previo, según las últimas cuentas individuales. Santander ha aportado más de 950 millones a los fondos propios de Deva desde la constitución de la plataforma en 2020.