
El objetivo es integrar de manera más eficaz las filiales estadounidenses y lograr 135 millones en ganancias adicionales al año. Se sumarán a los 712 millones en sinergias por Webster.
Santander ha convertido Estados Unidos en su mercado clave en estos momentos y no solo por la compra de Webster. El banco tiene una estrategia para exprimir la eficiencia en el país y elevar la rentabilidad con el trabajo conjunto de todas sus unidades. Es un plan interno bautizado como Project Unity (Proyecto Unidad) y el objetivo es generar 150 millones de dólares (135 millones de euros) en beneficios extra cada año.
El banco opera en Estados Unidos con todas sus armas, desde el negocio minorista a los pagos, pasando por la banca de inversión, la gestión de patrimonios y la financiación, una de sus actividades estrella en el país.
El lanzamiento de Openbank a finales de 2024 le dio escala nacional a su banca minorista y de consumo y la adquisición de Webster reforzará su peso, además de darle un impulso a su negocio con empresas.
Trabajo conjunto
El nuevo plan de Santander es convertir todas sus posesiones en Estados Unidos en una máquina de trabajo conjunto que lime las diferencias, utilice plataformas conjuntas, unifique tecnologías, reduzca costes y mejore la eficiencia.
La meta es generar unos beneficios anuales de 150 millones de dólares una vez completada la fusión de las entidades legales que se decida unir en el proceso, según señalan fuentes financieras.
Las ganancias procederán de distintas eficiencias y entre ellas también se contabilizan las de financiación, que ya se han comenzado a generar desde el lanzamiento de Openbank. La captación de depósitos ha permitido reducir la necesidad de apelar al mercado mayorista en Estados Unidos, con el consiguiente ahorro.
Ahora Webster se suma a la ecuación. Llega con 10.000 millones de dólares en liquidez en el bolsillo que también ayudarán a recortar la factura de financiación y con la intención de incorporarlo a Project Unity para impulsar las ganancias.
Santander ha estimado unas sinergias de costes por la integración de Webster de 800 millones de dólares y son independientes a las que quiere conseguir con su proyecto de unidad. Lo que hará Webster es ampliar las posibilidades de que los beneficios se incrementen.
Una de las consecuencias que se esperan de esta estrategia es la mejora de la rentabilidad. Santander tiene un objetivo de retorno sobre capital tangible (ROTE) en Estados Unidos del 18% en 2028 y esa meta se mantiene, pero la esperanza es que las iniciativas que está tomando le permitan adelantar esa fecha, según ha comunicado a algunos analistas.
Aceleración
«La dirección ha indicado que está trabajando para alcanzar antes ese nivel [de ROTE]», asegura Barclays en un informe. «La combinación de la mejora de la rentabilidad de las actividades habituales, las sinergias de Webster y los beneficios derivados de una integración más eficaz de los negocios en EEUU respalda esa convicción, a lo que también contribuye el contexto actual de tipos de interés», añade.
La rentabilidad buscada en Estados Unidos está por debajo de la del grupo. Santander se ha comprometido a superar el 20% de ROTE en 2028 para todo el banco. Pero eso incluye países como España, donde el retorno ya era del 26,2% a cierre del primer semestre. EEUU está muy lejos de esa cota, con un 13,2%, así que llegar al 18% supone un reto importante.
El país norteamericano es uno de los mercados donde menor es la rentabilidad de Santander y ése ha sido el argumento principal de la adquisición de Webster. El grupo considera que su tamaño limitado estaba frenando sus resultados y sus capacidades en Estados Unidos y que necesitaba ganar escala para elevar la masa crítica de clientes y poner en marcha su estrategia de eficiencia a través de una mayor unión de sus divisiones.
Santander tiene a su favor que solo ha hecho públicas las sinergias de costes que quiere obtener con la adquisición de Webster, pero no las de ingresos. Y su intención es que comiencen a producirse pronto por la venta cruzada de productos y la generación de oportunidades que tendrá el grupo al sumar a sus fuerzas los clientes corporativos y particulares de su nueva compra.
El mercado más importante para el grupo
Estados Unidos se ha convertido en un mercado clave para Santander en todos los frentes en los que opera. Es el país donde ha hecho la mayor adquisición de los últimos años en banca minorista (la compra de Webster por casi 11.000 millones) y en el que ha concentrado el grueso del más de un centenar de fichajes en banca de inversión realizados para plantar cara a los grandes de Wall Street en su propio territorio. También es donde tiene su mayor negocio de financiación de coches y donde no tiene intención de parar: su nuevo objetivo son las empresas medianas y pequeñas.
Los máximos directivos de Santander no han ocultado sus deseos ni la importancia del país. «Si uno no está en Estados Unidos, no puede aspirar a ser un banco global», señaló Ana Botín, presidenta del grupo, en la presentación de la compra de Webster. «Europa necesita empresas y bancos globales, y para ello, necesitamos competir con éxito en Estados Unidos», añadió.
El consejero delegado, Héctor Grisi, fue claro sobre la necesidad de reforzarse en banca de inversión en el país de los gigantes de Wall Street. «Es una pieza central del puzzle», aseguró.