
Santander da un nuevo signo de que la apuesta que está haciendo por los activos alternativos, a diferencia de la de otros bancos, no es un proyecto tentativo o coyuntural, sino que es estratégico y cada vez más consistente. Y en esta dirección apunta el último fondo de fondos lanzado por la entidad para invertir en private equity, que servirá para canalizar la participación de otros vehículos y productos del grupo en este mercado.
La gestora de inversión alternativa Santander Alternative Investments ha registrado en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) el fondo Santander Private Equity Select Portfolio, para el que pretende captar un potencial de 200 millones de euros en un plazo máximo de dos años, según consta en el folleto informativo.
Este importe provendrá en exclusiva de otros fondos de inversión del banco, según explican desde la entidad. Los planes pasan, por tanto, por aprovechar las capacidades propias para ofrecer el extra de rentabilidad que aporta el private equity, no tan dependiente del ciclo de tipos de interés, a los productos del banco.
Enfoque
La hoja de ruta del fondo busca invertir en «entidades de capital riesgo» que pongan el foco de acción en el private equity, incluyendo en esta categoría operaciones de buy out (compras apalancadas en compañías afianzadas en el mercado), growth (inyección de capital en empresas en expansión) y venture capital (financiación de start ups).
Por otra parte, el nuevo vehículo de Santander Alternative Investments podrá participar en transacciones de coinversión directa en grupos «que constituyan el objeto típico de inversión de las entidades de capital riesgo». Y «residualmente» se da la opción de participar en otro tipo de activos alternativos, añade el folleto.
La gestora del banco que preside Ana Botín se propone construir una cartera con un mínimo de cuatro fondos subyacentes. Y para hacer la selección no se pone cortapisas geográficas, ya que Santander Private Equity Select Portfolio tiene un «enfoque global», pudiendo, así, materializar oportunidades en cualquier punto del planeta.
El vehículo se constituye con una duración inicial de cinco años a contar desde la fecha de cierre final. Aunque, en caso de que la cartera no esté desinvertida en dicho plazo, se podrá prorrogar por dos periodos sucesivos de un año cada uno, recoge el folleto. Esto es, el fondo podrá tener una vida total de siete años.
Desde hace un tiempo Banco Santander viene reforzando la participación en activos alternativos en varias direcciones. El pasado octubre el grupo integró su gestora y su plataforma de activos en un área única, Santander Alternative Investments, división que se incluye dentro de Santander Asset Management. Y en marzo, adquirió el 89,9% del accionariado de la gestora Tresmares Capital, con la que colaboraba desde 2019.
La apuesta de Santander por las inversiones alternativas contiene también un plan para incorporar y constituir nuevos productos y ángulos de actividad. Entre las propuestas recientes más exitosas, se sitúan el fondo Secondaries 2023, que ha puesto la atención en el mercado secundario, y el Trade Finance Economy Fund I, radicado en Luxemburgo y con el que la gestora ha captado 1.000 millones de euros para financiar operaciones de comercio internacional a corto plazo.