La banca española ha vuelto a abrir el grifo del crédito. Tras un inicio de año en el que la concesión de préstamos se había desacelerado, en el segundo trimestre de 2021 la inversión crediticia de la gran banca ha repuntado hasta situarse casi al nivel de junio de 2020, trimestre en el que alcanzó su mayor volumen debido a que se formalizó el grueso de las líneas de liquidez avaladas por el ICO y que permitió a las entidades engrosar su stock de crédito.