
Barclays y UBS creen que duplicará los pagos en los próximos tres años. La banca de inversión apuesta por M&A oportunista en EEUU y en negocios clave.
Santander tiene un as en la manga para su nuevo plan estratégico trianual que no tenía en el anterior: exceso de capital. La política de gestión del banco ha rebajado el consumo de solvencia y la rentabilidad ha disparado la generación de recursos. Ahora tiene sobrante y el mercado apuesta a que alrededor de 40.000 millones de euros irán al bolsillo de los accionistas en forma de dividendos y recompras. Es más del doble que entre 2023 y 2025.
Barclays y UBS coinciden al milímetro en sus previsiones. Los dos creen que la retribución al accionista será una pieza clave del Día del Inversor que Santander celebrará el próximo 25 de febrero y en el que desvelará su estrategia para 2026-2028.
«Tras varios años de acumulación de capital, Santander se encuentra ahora en una fase de excedente, especialmente tras la venta de Santander Polska», asegura un informe de Barclays.
Más de un cuarto del valor en Bolsa
«Teniendo en cuenta la capacidad de generar beneficios y capital, esto podría traducirse en una distribución indicativa equivalente a aproximadamente el 26% de la capitalización bursátil actual durante el periodo del plan, mediante una combinación de dividendos en efectivo y recompra de acciones», añade la entidad británica.
Santander roza los 155.000 millones de euros de valor en Bolsa, así son unos 40.000 millones a repartir en tres años.
UBS cuantifica incluso la retribución que prevé para cada ejercicio. Son 14.227 millones para el actual, 12.033 millones para el siguiente y 12.992 millones en 2028 entre remuneración ordinaria y extraordinaria y con la cuantía de 2026 impulsada por la distribución de parte de la ganancia obtenida por la venta de la filial en Polonia.
La cifra total supera los 39.250 millones para el conjunto del plan estratégico y supone devolver a los accionistas el 75% del beneficio (payout), frente al 50% del anterior programa a tres años, que repartió 18.600 millones entre 2023 y 2025.
UBS no tiene problema alguno con esa cota de distribución de las ganancias. Cree que Santander puede asumir el reparto del 75% de forma consistente durante los próximos años, aunque considera que el banco no va a fijar ese compromiso en piedra, sino que mantendrá el 50% de payout oficial y dará el 25% restante en forma de pagos extraordinarios por exceso de capital para mantener la flexibilidad si se le cruza una adquisición por el camino.
Ligero de capital
«El modelo de negocio del banco cada vez consume menos capital, debido a la mejora de la capacidad de generar beneficios y al control de los activos ponderados por riesgo. Esto allana el camino para una acumulación sostenible de exceso de capital y, en gran medida, para unos pagos estructuralmente más elevados si no se persigue el crecimiento inorgánico», explica UBS.
La solvencia no se resentirá. El banco suizo anticipa que el capital de máxima calidad (CET1) de Santander superará con creces el 14% a partir de este año y que incluso rozará el 14,50%. Con ese colchón, la entidad puede repartir una parte importante del exceso y terminar el plan estratégico en 2028 con una solvencia del 13,74%, muy superior a la actual, que ronda el 13,3%.
Jefferies va más allá y apuesta por un CET1 del 13,8% en 2028 con dividendos al alza. La cifra de solvencia es mayor porque la firma de análisis es un poco más conservadora que Barclays y UBS y cree que el payout del próximo plan estratégico se quedará en el 70%. Eso son más de 34.000 millones de euros repartidos entre dividendos y recompras en tres años.
Solo las adquisiciones (M&A, por sus siglas en inglés) pueden mermar la cifra que se van a embolsar los accionistas, pero UBS lo daría por bien empleado. Santander ha prometido que cualquier compra tiene que aportar una rentabilidad superior al 20%, así que será un movimiento que termine sumando en el saldo final del inversor.
Adquisiciones
La banca de inversión cree que va a haber M&A en el futuro de Santander, que será oportunista para crecer en determinados mercados, como Estados Unidos, o en negocios clave, pero no ven tantas opciones evidentes de un tamaño que pueda poner en peligro el incremento de la remuneración al accionista, según señalan varios banqueros del sector.
«En ausencia de adquisiciones rentables, creemos que Santander tiene margen para anunciar una capacidad considerable de retorno de capital», anticipa Barclays.
Siempre que no sea un mega-M&A, los analistas creen que a Santander le dan los números para crecer y para remunerar. «Las recientes muestras de fortaleza en la mejora de las ganancias y de la rentabilidad ROTE tendrán continuidad en el nuevo plan estratégico», señala UBS.
El mercado ha puesto alto el listón. «Las expectativas respecto al Capital Markets Day de Banco Santander son elevadas, tras el sólido comportamiento de las acciones y el claro aumento de la rentabilidad en los últimos dos años», recuerda Barclays. Al banco le toca no defraudar. «La pregunta clave para los inversores es si Santander puede ofrecer rendimientos y beneficios superiores a las expectativas actuales del mercado», concluye.
La primera prueba será la presentación de los resultados de 2025, el próximo 4 de febrero. El pronóstico del mercado es un nuevo récord de beneficios en 13.581 millones de euros, según el consenso de analistas.
Es un 8% más que en 2024, pero Jefferies cree que la previsión se queda corta y que las ganancias rozaránlos 14.000 millones.