
El banco adelanta a Barclays como principal emisor de SRT en 2024, según S&P Global, y ahora acelera las ventas después de la caída del primer trimestre.
Santander tiene su capital y su rentabilidad a cubierto. El banco ha vuelto a acelerar su estrategia de transferir riesgo a terceros para elevar su solvencia y liberar recursos que prestar con más ganancias. Han sido motivos «estacionales» los que han provocado el parón del primer trimestre, asegura. El mercado es fuerte y está demostrando ser capaz de resistir la volatilidad provocada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, añade.
Los inversores tenían sus dudas. Santander sacó de su balance 2.800 millones de euros en activos entre enero y marzo, en parte a través de operaciones de transferencia de riesgos (SRT, por sus siglas en inglés) con la venta sintética de préstamos a inversores que solo compran los rendimientos de la cartera (tanto los positivos como los negativos) y en parte con desinversiones totales.
Con las SRT, el crédito permanece en las arcas del banco; con las ventas integrales, desaparece por completo. Pero en ambos casos ya no supone ninguna amenaza y Santander no tiene que cubrir su riesgo, lo que le permite liberar capital que puede usar para mejorar su solvencia o para reinvertirlo en oportunidades más rentables.
Por debajo de 2024
La cifra es muy inferior a los 60.000 millones del conjunto del año pasado, a razón de 15.000 millones por trimestre. Santander ya había adelantado a los inversores que el flujo iba a reducirse, porque una parte del trabajo estaba ya hecha, pero no avisó de que la caída fuera a ser tan elevada. No lo hizo porque se trata solo de un parón temporal.
«Hay estacionalidad en las operaciones de SRT y en la movilización de activos porque lleva tiempo prepararlos para la venta«, explicó a los inversores José García Cantera, director financiero de Santander, en su último encuentro con ellos.
Nada que ver con un hipotético rechazo de los compradores o una aversión al riesgo exacerbada por la guerra comercial y la inestabilidad sembradas por las políticas de Trump. «El mercado no se ha visto muy afectado y tampoco el de crédito privado. La demanda sigue siendo muy fuerte», añadió el directivo.
Santander ha conseguido incluso vender sus operaciones de transferencia de riesgos a mejores precios que en el primer trimestre del año pasado. «No estamos viendo ninguna ampliación o aumento en el coste para el banco», destacó.
La pausa ha terminado. El objetivo de Santander es compensar con estas cesiones el incremento de los activos ponderados por riesgo (APR), de forma que el crecimiento de la entidad no tenga ningún impacto en su consumo de capital y todo sea rentabilidad extra, ya que la solvencia liberada se reinvierte con más beneficio.
Crecimiento
Eso implica recuperar el terreno perdido, porque en el primer trimestre la movilización de activos fue de 2.800 millones, frente a un crecimiento neto de los APR de 12.000 millones.
Es la promesa de García Cantera. «Deberíamos ver una aceleración sustancial de la movilización de activos ya en el segundo trimestre y hacia finales de año. Esperamos ver un crecimiento neto de los activos ponderados por riesgo mucho más cercano a cero cada trimestre a partir de ahora», afirmó.
Eso significa que Santander volverá a la parte alta del ránking de bancos más activos de Europa, el mismo que encabezó en 2024. El banco consiguió el año pasado superar a Barclays y convertirse en el primero por cesión de riesgo, según los datos de S&P Global.
El británico quedó en segundo lugar, seguido de BNP Paribas, Deutsche Bank e Intesa Sanpaolo, después de que el volumen de activos movilizados creciera un 15% en la banca europea.
Este año también será bueno para esta estrategia bancaria. S&P está de acuerdo con Santander: «Las transferencias de riesgo significativo (SRT) de los bancos europeos parecen preparadas para seguir creciendo en 2025«, señala.
«A pesar de la incertidumbre geopolítica, la demanda de los inversores sigue siendo fuerte y ofrece a los bancos la oportunidad de gestionar sus carteras de crédito, optimizar los requisitos de capital y mejorar su rentabilidad«, explica.
Las previsiones son optimistas no solo para los grandes vendedores tradicionales de riesgo, como Santander o Barclays. «La actividad se está ampliando a medida que la creciente base de inversores y los precios favorables atraen a más bancos al mercado», apunta la agencia de rátings, que destaca que BBVA está acelerando en esta operativa y que el año pasado registró «un importante crecimiento» en sus transacciones SRT.