La transacción, equivalente al 4% de los activos totales de Santander, elevará al grupo al top-10 de bancos minoristas y comerciales por activos en EEUU y supone una apuesta singular frente a la retirada previa del mercado estadounidense de otros bancos europeos como BBVA, HSBC y BNP Paribas.
Webster es un banco regional mediano con activos de 84.000 millones de dólares que cumplimenta muy bien el perímetro actual de Santander en EEUU, aportando banca comercial de empresas medianas y un negocio especializado en servicios financieros para el sector sanitario. El encaje es complementario, con un balance pro forma de 327.000 millones de dólares, validando la probabilidad de sinergias operativas razonables, estimadas en 800 millones de dólares, en venta cruzada, financiación a pymes y eficiencia de costes en back office y tecnología. La estructura del pago, combinando efectivo y acciones por valor de 3.500 millones de euros, limita el consumo de capital y pone en valor la extraordinaria revalorización de la cotización de Santander en los últimos años.
El mercado ha reaccionado con escepticismo inicial, con una caída del 6,4% en los ADR de Santander, asociada a la consabida penalización a operaciones de compra por riesgos de ejecución y, también, por el exigente precio acordado, de 2 veces valor tangible contable, con una prima del 9% sobre el máximo histórico de Webster. La ventana de Overton se ha movido y lo que hace dos años no era pensable, hoy si lo es. Pero el grupo viene de un ciclo de rotación de activos –desinversiones en Polonia y la adquisición de TSB en el Reino Unido— muy bien recibido por el mercado, con una narrativa de simplificación del perímetro y concentración en el mundo anglosajón. La guía 2028 de rentabilidad sobre capital tangible en EEUU del 18% y de más del 20% para el grupo apunta a un objetivo muy ambicioso.
El sector bancario está demostrando una gran capacidad de beneficios en el actual entorno de tipos normalizados y Santander está más fuerte que nunca. Como viento de cola de esta operación, el ejercicio 2025 confirma la solidez operativa del grupo, que cerró el año con un beneficio atribuido de 14.101 millones de euros (+12,1%), cumpliendo con una trayectoria de ejecución sumamente consistente de sus guías estratégicas.