
Los dos bancos logran un puesto en el ‘top 6’ de mayores prestamistas a pesar de que la pujanza del negocio eleva la competencia entre los grandes.
Santander y BBVA han asaltado un nuevo negocio en su carrera por convertirse en líderes mundiales de la banca de inversión. Es la financiación marítima y está viviendo una era dorada en los últimos seis años que ha disparado la competencia de las principales entidades internacionales por subirse a la ola.
Los buenos resultados de los armadores y la rentabilidad de las operaciones es el reclamo para los bancos occidentales, que han decidido volver a la pugna tras dejar durante años buena parte del negocio al dinero procedente de China y Japón.
Ya no es así. Los 10 bancos más activos en la financiación de los buques y las navieras tienen su sede en Europa o Estados Unidos, según el ránking de Dealogic de mayores prestamistas (mandated lead arranger o MLA) en los nueve primeros meses de 2026.
Más peso
Santander y BBVA están entre ellos. Las dos entidades han participado en varias de las grandes operaciones del sector marítimo y han incrementado su peso en el sector, hasta el punto de que Santander es el tercer mayor financiador mundial del negocio y BBVA, el sexto.
A la cabeza está BNP Paribas, con una cuota de mercado que supera el 9% de los cerca de 47.000 millones totales que el sector ha prestado en nueve meses. Es un crecimiento del 20% sobre el mismo periodo del año anterior y se suma a los 360.000 millones en deuda viva que Société Générale calculaba que tenía el sector a principios de año.
El nórdico DNB Carnegie es el segundo y gana la carrera de los bancos del norte de Europa por dominar un negocio que consideran casi nacional por la fortaleza que tiene en la región y las grandes navieras que utilizan sus puertos.
Santander logra la tercera posición, con un volumen atribuido de 2.644 millones de euros, el 5,7% de cuota de mercado y solo 11 operaciones (BNP tiene 34 y DNB, 31) de las 112 que contabiliza Dealogic, en una estrategia que pasa por filtrar las transacciones para participar solo en las mayores, más rentables y seguras.
Es la consigna que está guiando los pasos de Santander en su empeño por competir de tú a tú con los grandes de la banca de inversión. La entidad ha dejado claro que busca las comisiones y las ganancias del negocio, pero con los riesgos controlados y sin forzar la exposición a transacciones que pueden acarrear pérdidas si el ciclo económico se da la vuelta, según señalan fuentes financieras.
Es una política similar a la de BBVA, que ocupa la sexta plaza también con pocos préstamos en su haber. Ha estado en ocho, pero que le dan un volumen atribuido de 1.890 millones de euros.
JPMorgan y Crédit Agricole
BBVA es el banco del top 10 con menos operaciones, empatado con Wells Fargo (noveno del ránking), y aun así le pisa los talones a JPMorgan, el quinto de la clasificación. Crédit Agricole está por encima de ambos, en la cuarta plaza, y por debajo se sitúan Nordea (séptimo), HSBC (octavo) y SEB (décimo).
«El mercado de financiación naviera —deuda respaldada por los buques y amortizada con los ingresos de estos— ha vivido un auge en los últimos seis años, impulsado por los excelentes resultados financieros de los armadores y por un repunte sostenido en los mercados mundiales del transporte marítimo», explica en un informe Pierre Carassus, responsable de Industrias Marítimas en Asia-Pacífico de Société Générale.
La resurrección se produjo tras el parón mundial que supuso la pandemia de Covid y no ha parado desde entonces, incluso con las tensiones geopolíticas de los últimos años y la guerra en Irán.
La fortaleza y la baja tasa de impagos han disparado el apetito de los grandes bancos occidentales, que han reforzado sus equipos dedicados al sector y se han lanzado a la competición hasta desplazar del ránking a todos los representantes asiáticos.