
Los dos bancos diseñan la hoja de ruta para su hipotética liquidación ordenada, lo que reduciría los riesgos para la economía si entraran en crisis.
Santander y BBVA han remitido a la Reserva Federal (Fed) sus planes de resolución. Ambas entidades, como otros bancos, enviaron el 1 de julio sus ‘testamentos vitales’ o living wills, y el supervisor ha procedido ahora a dar a conocer la parte pública de sus estrategias. La anterior hoja de ruta de Santander y BBVA se elaboró en 2022.
En conjunto, 64 entidades han presentado sus planes de resolución: los ocho mayores bancos de EEUU y 56 entidades extranjeras con operaciones en el país.
Tras la gran crisis financiera de 2008, los bancos deben diseñar su propia hoja de ruta para su liquidación ordenada en caso de que entren en dificultades. Con ello, las autoridades quieren limitar los riesgos para el sector y la economía de los rescates bancarios, así como su coste público.
Continuidad
Las operaciones de Santander en EEUU engloban activos por más de 240.000 millones de dólares (206.000 millones de euros).
Incluyen cuatro líneas de negocio (banca retail, empresas, banca de inversión y consumo), así como ocho filiales: la cabecera Santander Holdings USA; Santander Bank, el antiguo Sovereign; Santander Consumer USA; la sucursal de Banco Santander en Nueva York; el broker SanCap; dos divisiones de tecnología; y Aquanima, filial que se encarga de la gestión de compras del grupo.
«El plan describe una estrategia para resolver las operaciones de Santander en EEUU, incluidas las filiales y las cuatro líneas de negocio, de manera que se mitigue sustancialmente el riesgo de que las resoluciones tengan efectos adversos graves sobre la estabilidad financiera estadounidense o mundial», indica Santander.
En el caso de Santander Bank, la banca comercial heredera del antiguo Sovereign, Santander plantea entre las posibles opciones su venta en bloque o por partes a un competidor o a varios.
«Hay varios compradores potenciales con la capacidad y la justificación estratégica para adquirir Santander Bank. Los más adecuados son bancos con más de 100.000 millones de dólares en activos, una sólida posición de capital, modelos de negocio similares que minimizarían los costes de integración y mercados geográficos superpuestos o adyacentes», describe.
BBVA, por su parte, concentra su actividad en EEUU en el segmento mayorista y de banca de inversión, tras la venta de su filial minorista en 2021 a PNC.
«La resolución de las operaciones de BBVA en EEUU no supondría ningún riesgo sistémico para el sistema financiero o la economía estadounidense», señala el banco.