Santander y CaixaBank lideran el resurgir del crédito al capital riesgo

El sector bancario dispara su interés por los clientes de ‘private equity’ y acelera la concesión de préstamos para respaldar las operaciones de los inversores financieros en 2024.

Los fondos de capital riesgo han renacido en el mercado después de la crisis de operaciones de 2022 y 2023 y hay dos bancos que se han hecho fuertes como sus principales financiadores. Santander y CaixaBank están detrás de la mayoría de las transacciones que han realizado en 2024 las empresas españolas respaldadas por el private equity, según Houlihan Lokey.

El banco de inversión estadounidense ha rastreado las financiaciones de menos de 500 millones de euros destinadas a compras, refinanciaciones o pago de dividendos y CaixaBank está a la cabeza. Ha puesto dinero en 25 de las 63 que ha habido en el año, después de añadir seis en el cuarto trimestre y superar con ellas a Santander y BBVA, que le pisaban los talones.

Pero Santander cuenta con dos armas en su arsenal. No solo financia al capital riesgo de forma directa a través del banco, sino que lo hace también con su fondo de deuda privada, Tresmares, del que acaba de adquirir el 100%.

La suma lleva a Santander a empatar con CaixaBank. Tiene 22 financiaciones tradicionales y otras tres en su papel de prestamista alternativo a la banca. Son 25 en total.

BBVA y Sabadell

BBVA se ha quedado en el tercer puesto. Fue el más activo en la primera parte del año pasado, pero redujo el empuje en la segunda, justo cuando los fondos de capital riesgo reactivaron su operativa con más intensidad. Cierra el año con 23 transacciones, a mucha distancia del cuarto de la clasificación, Sabadell, que también se ha frenado en el segundo semestre y deja su casillero en 14.

Lo que no ha cambiado es el peso de los cuatro grandes bancos españoles en la actividad del capital riesgo. El dominio es suyo y los fondos de préstamo alternativo siguen sin hacerles sombra.

La cuota es del 68% para el sector bancario y del 32% para los competidores, a pesar de la mayor flexibilidad y agilidad que tienen estos últimos, que suman a ello la capacidad de hacer financiaciones a medida, más arriesgadas y con la ventaja de poder repagar todo al final.

La diferencia de cuotas no es casual. Santander, CaixaBank, BBVA y Sabadell han reforzado los equipos especializados en estas financiaciones, que dejan más dinero en el bolsillo por la tipología de la deuda y las características de las empresas que piden los préstamos.

El riesgo es mayor que con las grandes compañías, pero también lo es la remuneración y la posibilidad de trabajar con un mismo fondo de capital riesgo en toda su operativa y convertirlo en un cliente recurrente.

Fuentes financieras señalan que cuentan con una baza para minimizar el riesgo. Las compañías a las que dan el crédito son clientes tradicionales y muchas veces históricos de la banca comercial. El conocimiento de sus necesidades, sus fortalezas y sus debilidades hace mucho más segura cualquier financiación, añaden estas fuentes.

Demanda para M&A

Eso les ha permitido apoyar al sector en el momento en que la actividad del capital riesgo ha vuelto a resurgir. «La financiación en el mercado español ha ganado tracción en 2024, apoyada por una mayor demanda y liquidez para las operaciones de fusiones y adquisiciones (M&A) e impulsada por una mejora de las condiciones financieras gracias a la bajada de los tipos de interés», explica Houlihan.

Los volúmenes de financiación han crecido y también el número de operaciones. Las 63 realizadas en 2024 suponen un alza del 24% con respecto al año anterior.

Una de las mayores es la que permitió a Cinven hacerse con Idealista a una valoración de cerca de 2.900 millones de euros. El fondo de capital riesgo pidió 415 millones a los bancos para sufragar parte de la factura. Santander, CaixaBank, BBVA y Sabadell estuvieron entre los prestamistas.

Santander y Sabadell también pusieron dinero en la refinanciación de más de 300 millones que CVC acometió en la Universidad Alfonso X El Sabio (UAX) y alguno de los cuatro bancos (o todos ellos) han participado en las principales transacciones del año, con Pepe Jeans, Alvinea, Grupo Palacios y Windar Renovables entre ellas.

Detrás de estas compañías están los grandes fondos de capital riesgo que operan en España. Bridgepoint, Investindustrial, ICG, Artá, PAI Partners, L Catterton, MCH, Portobello o Proa, además de CVC y Cinven, han llamado a la puerta de los cuatro grandes bancos españoles en el año de la recuperación del sector.

Si la inestabilidad desatada por las políticas de Donald Trump no lo impide, Houlihan cree que es solo el principio. «Para 2025 anticipamos que las condiciones de financiación van a seguir siendo favorables, impulsadas por un nivel robusto de liquidez de los prestamistas».