La red de autopistas alemanas, que en el pasado fue un símbolo del modélico sistema de transportes de la nación y que hasta la fecha es de propiedad del Gobierno federal, puede sufrir una transformación casi revolucionaria, si los planes del Ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble se hacen realidad. El ministro ha presentado un plan para privatizar la red de autopistas, una medida que solo puede llevarse a la práctica mediante una reforma constitucional.