Con un anuncio de la vacante publicada en el semanario The Economist, el Banco de Inglaterra buscó en 2012 al mejor candidato para dirigir la entidad. Ni siquiera importó la nacionalidad. Se escogió a un canadiense. Como gobernador del Banco de Canadá, Mark Carney había gestionado con mano firme la mayor crisis financiera desde 1929. Y los británicos valoraron ese hito por encima de cualquier otra consideración. Antes del próximo 11 de junio, se decide quién sustituirá en el Banco de España a Luis Linde y Javier Alonso para los próximos seis años. Se busca gobernador y subgobernador para una institución que ha padecido una tremenda crisis financiera, un conflicto laboral y una sustancial pérdida de reputación, tanto dentro como en el extranjero. ¿Se usará un criterio de capacidad o se acabará con una componenda que no brinde los mejores perfiles?, se preguntan fuentes de dentro y fuera del organismo que hablan a EL PAÍS bajo la condición del anonimato.