Corazones impresos a tamaño real, alimentos, coches, muebles… El futuro está en manos de las impresoras 3D. Y las casas ¿se pueden imprimir? No solo eso. Hoy mismo se puede encargar y comprar una vivienda de una planta para que sea impresa en la parcela del comprador y con un diseño personalizado. Y eso se puede hacer en España, donde se ha realizado la primera vivienda en 3D, un proyecto piloto que sirve de avanzadilla para lo que está por venir: una promoción de siete chalés en Cuenca. Y para el año que viene proyectos en Sudamérica y en Oriente Próximo y mejorar la tecnología para poder imprimir una segunda planta.