Los nuevos modelos de Seat Arona, Seat Ibiza y Volkswagen Polo tendrán que pasar por el taller en las próximas semanas, según han informado este viernes las dos marcas de automóviles. El «problema técnico» que tienen estos modelos, cuya solución ya ha sido identificada por los fabricantes, está en los anclajes de los cinturones de seguridad del lado izquierdo. En determinadas ocasiones, «existe la posibilidad de que se desabrochen inintencionadamente», detallan los comunicados. Los vehículos que Seat llamará a revisión cuando las autoridades lo permitan son 200.000 en todo el mundo entre los modelos Arona e Ibiza, mientras que Volkswagen revisará 220.000 coches de su último modelo Polo.