Cuarenta años después de su legalización, los sindicatos vuelven a salir el Primero de Mayo a la calle para exigir a la patronal un pacto salarial y al Gobierno la derogación de las reformas laborales, que permitan tener salarios y empleos dignos. «No vamos a aceptar que los beneficios empresariales estén en el nivel de 2008 y los salarios no suban», ha proclamado Pepe Álvarez, líder de UGT. Con el lema «No hay excusas. A la calle», los principales sindicatos, UGT y CCOO, están reclamando en este día tan señalado empleo estable, pensiones dignas y más protección social.