Sindicatos legales, manifestación ilegal

Por un día, el epicentro de la Transición se encuentra en el estadio del Rayo Vallecano, en Madrid. Es abril de 1977. El partido comunista lleva tres semanas legalizado. Los sindicatos han sido autorizados solo unos días antes. El Ejecutivo concluye que las cosas van demasiado rápido: quedan prohibidas las 42 manifestaciones convocadas en toda España para el Primero de Mayo. Nadie lo sabe entonces, pero acaba de prenderse la mecha para que estalle “el día de los botes de humo”. Como los sindicatos salen a las calles, hay cargas policiales, heridos y cientos de detenidos. La historia de la Transición se escribe con episodios como este, del que hoy se cumplen 40 años: los sindicatos denuncian la “violencia inusitada”, pero no convocan una huelga general. “No entraremos en el juego de la provocación que justificaría la presencia de un Pinochet en nuestro país”, resume aquellos días Marcelino Camacho, secretario general de Comisiones Obreras.

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