Hace tan solo cuatro años, Sony era el segundo fabricante de teléfonos inteligentes (smartphones) en España. En 2014, vendió 2,3 millones de móviles, un 17% más que en el año anterior, y se hizo con una cuota de mercado del 13,4%, por encima de Apple y tan solo superada por Samsung. En 2018, el fabricante japonés está en la décima posición de la tabla, con una exigua cuota del 2,5%, y superado no solo por los tres grandes (Samsung, Huawei y Apple), sino por marcas con menos trayectoria o recién aterrizadas en el mercado español como Xiaomi, BQ, LG, ZTE, Wiko o Alcatel, según datos de febrero pasado de la consultora Ideas Originales.