A media mañana Adriana hace un parón en el trabajo. Se dirige al Starbucks de la esquina y pide uno de sus zumos. En los días de mayor caos laboral recurre a un clásico entre los menús de comida rápida: sándwiches con relleno de crema de salmón y queso con tomate de Rodilla. Cuando llega a casa tira del plástico de los vuelta y vuelta de Campofrío.