Telefónica ha decidido enterrar por ahora el hacha de guerra en Colombia en el conflicto que mantiene con la Administración del país a propósito de su filial ColTel. La operadora española ha llegado a un acuerdo con el Gobierno colombiano para inyectar conjuntamente 1.842 millones de euros en ColTel. La operación se realizará mediante dos ampliaciones de capital que servirán para hacer frente, por un lado, a las obligaciones para el pago de pensiones de los antiguos empleados y, en segundo lugar, para abonar el importe del laudo dictado por un tribunal arbitral colombiano.