Ante la escalada del alquiler registrada en los últimos meses, con precios que en Madrid y Barcelona ya han alcanzado los máximos de la época de la burbuja inmobiliaria, el temor de muchos inquilinos es recibir un mazazo en forma de un ajuste al alza de la renta, a la hora de renovar su contrato. Y con razón, ya que el alquiler cerró 2017 con una subida cercana al 9% con respecto al año anterior, y repuntó en el primer trimestre de 2018 un 3,5% interanual y un 0,7% en comparación con el trimestre anterior. En Madrid, el ascenso interanual fue muy superior a la media, al alcanzar el 7,9% y el trimestral, un 4%. El incremento fue más débil en la Ciudad Condal, donde alcanzó de todas formas un 4,2% interanual y un 1,3% trimestral, según el portal inmobiliario Fotocasa.