
El presidente de BBVA afirma que cuando venza el plazo establecido por la SEC para modificar el precio de la opa, fijado en diez días hábiles antes del 7 de octubre, desaparecerá «el juego del mercado» respecto a una mejora de la contraprestación.
Carlos Torres, presidente de BBVA, ha reiterado que el banco no modificará el precio de la opa sobre Sabadell ni el umbral mínimo de aceptación fijado en la mayoría de los derechos de voto, ante la expectativa que baraja parte del mercado sobre una mejora de los términos de la oferta en la recta final de periodo de suscripción.
Además, Torres ha asegurado que el precio de la segunda oferta en efectivo que BBVA se vería obligado a lanzar por el 100% del capital de Sabadell en caso de superar una participación del 30% y renunciar al umbral de aceptación, sería el mismo que en la opa en curso.
El presidente de BBVA ha reconocido que algunos inversores descuentan un aumento del precio de la opa, escenario que también anticipó ayer el consejero delegado de Sabadell, César González-Bueno. «Nosotros no estamos en ese juego», ha dicho Torres, durante una entrevista en Onda Cero.
El banquero ha anticipado que estas expectativas desaparecerán «cuando todo cuadre», es decir, cuando los términos de la opa sean «definitivos»: «La oferta es la que es y quedará claro cando venza el plazo para modificarla».
Sobre los tiempos que marca la normativa para ajustar los términos de la opa, el presidente de BBVA ha reconocido que «hay un poco de lío con los plazos».
El marco del supervisor del mercado estadounidense (SEC) da opción a cambiar el precio hasta diez días antes de que culmine la oferta, mientras que en España está estipulado en cinco días.
«Aquí aplica, yo creo, la legislación más estricta, que es la americana (…) Con lo cual, quizás 10 días antes de que venza el periodo de aceptación, diez días hábiles antes del 7 de octubre, sería un plazo a partir del cual la oferta es definitiva. Una vez que eso ocurra, este juego desaparecerá», ha valorado.
El precio de una potencial segunda opa
Torres ha vuelto a insistir en que BBVA no rebajará el umbral de aceptación de la mayoría de los derechos de voto, un escenario recogido en el folleto de la opa y que obligaría al banco a lanzar una segunda oferta en efectivo sobre Sabadell.
«Nadie debería descansar en una segunda opa. Primero, porque lo normal es que no se produzca, dado que si nos quedamos por debajo del umbral del 50%, la condición no se cumple y se acabó. E incluso en el caso de que alguien suponga que se va a producir, no gana nada, porque es la misma opa que hay ahora, pero en lugar de con acciones de BBVA con dinero», ha afirmado. «Sería al precio equivalente de esta misma opa, pero en metálico», ha dicho.
Si el banco optara por seguir adelante con la operación aunque no alcanzara la condición de aceptación, la ley de opas le obligaría a presentar una oferta en efectivo por la totalidad de Sabadell. Esta segunda transacción debería realizarse a un precio equitativo acordado con la CNMV.
A la hora de determinar la contraprestación, la norma fija que cuando la adquisición se haya efectuado a través de un canje o conversión de valores, el precio se calculará como la media ponderada de los precios de mercado de los indicados valores en la fecha de adquisición. La CNMV solo interviene para corregirlo.
El propio BBVA señala en el folleto de la opa que uno de los factores que determinará una eventual decisión de renunciar al listón de aceptación del 50% es «el precio por acción de Sabadell que tendría que ofrecer en la oferta pública de adquisición obligatoria posterior», precio que no da por cerrado.