Se acabó el guante blanco. Los nuevos secretarios de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado, y de Empleo, Yolanda Valdeolivas, han criticado con dureza la política laboral seguida por el anterior Ejecutivo. El primero ha atacado que se recurra a préstamos para financiar el déficit del sistema de pensiones y no se haya mejorado la financiación aún del instituto previsor. Incluso, ha cuantificado qué parte de esos números rojos se debe a la devaluación salarial, de la que responsabiliza a la reforma de 2012, “más de un punto de PIB”, es decir, algo más de 10.000 millones de euros.