La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha condenado a tres años y seis meses de prisión y a devolver la indemnización que recibió de 335.0000 euros por un delito continuado de estafa a un hombre que se amputó una mano y simuló un accidente de tráfico para cobrar las pólizas que había suscrito con varias compañías de seguros.