Donald Trump puso la modernización de las infraestructuras como una de las prioridades de su programa electoral para impulsar la economía y la creación de empleo. Pintó un futuro resplandeciente. Siete meses después de la victoria electoral, el presidente sigue sin tener definido un plan concreto para reconstruir carreteras, puentes, embalses, aeropuertos y puentes obsoletos.