
Abril fue el segundo peor mes para el sector en lo que va de década. La guerra de los aranceles provoca una caída mensual del 40% en los ingresos.
La banca de inversión ha dicho adiós a casi 3.000 millones de euros en ingresos por comisiones en solo un mes. La guerra arancelaria de Donald Trump es la culpable. La inestabilidad mundial frenó en seco las operaciones corporativas durante abril, que pasará a la historia como el segundo peor mes para el sector en lo que va de década.
Incluso en marzo de 2020, con medio mundo confinado a causa de la pandemia de Covid, los bancos de inversión hicieron más negocio que en abril. Las empresas y los inversores pagaron entonces más de 5.200 millones de euros en comisiones a sus asesores por operaciones en Bolsa, fusiones y adquisiciones (M&A, por sus siglas en inglés), préstamos y colocaciones de deuda.
En abril ingresaron 4.191 millones, según los datos de Dealogic recogidos por Deutsche Bank. Los bancos de inversión «se vieron atrapados en el fuego cruzado de los aranceles», resume la entidad financiera alemana en un informe sobre el impacto de la guerra comercial.
Solo hay un mes desde enero de 2020 con una actividad menor. Fue diciembre de 2022, en plena crisis del sector por la escalada inflacionaria y las subidas de los tipos de interés. Los bancos de inversión se llevaron a los bolsillos 350 millones menos que ahora.
Buenos pronósticos
La escabechina duele más porque las expectativas eran muy elevadas, según reconocen varios directivos del sector. Después de un 2024 de recuperación tras la crisis de 2022-2023, los banqueros contaban con un 2025 por todo lo alto que fuera capaz de rivalizar en volumen con el histórico 2021.
La realidad no ha podido ser más diferente. A pesar de que las dudas sobre el efecto benéfico de Trump en la actividad corporativa empezaron en cuanto puso un pie en la Casa Blanca, los tres primeros meses del año aguantaron el tirón, pero solo hasta la imposición de aranceles recíprocos planetarios el 2 de abril.
«Las repercusiones de la volatilidad macroeconómica causada por los aranceles se dejaron sentir plenamente en abril», explica Deutsche Bank. La parálisis fue tal que el mes se cerró con una caída del 40% con respecto al anterior, el equivalente a cerca de 3.000 millones de euros en comisiones.
Eso deja a años luz cualquier comparación con 2021. En julio de ese año los bancos de inversión ingresaron más de 10.600 millones en comisiones. Es el mejor mes que se recuerda, pero casi todos los de ese ejercicio rondaron cotas parecidas.
Las operaciones en el mercado bursátil se han llevado un duro castigo. Con las bolsas en caída libre y luego presas de una inestabilidad máxima, varias OPV fueron pospuestas o canceladas. Cirsa, Ebury o Klarna son solo tres ejemplos. El atractivo de ampliar capital con los precios a la baja también desapareció.
No ha habido un mes peor para la actividad bursátil en lo que va de década. Los 445 millones de euros en comisiones de abril son la cifra más baja de la que Dealogic tiene registros y eso que este negocio lleva varios años en la enfermería y las salidas a Bolsa se están convirtiendo en una rara avis más allá de Estados Unidos.
Sin financiación
La caída con respecto a marzo es del 57%, solo superada por el batacazo del 74% en los préstamos sindicados. Los ingresos de 259 millones de euros por financiación cosechados en abril tampoco tienen paragón. No hay cifras más bajas en la serie histórica desde 2020.
Las colocaciones de bonos solo han ido un poco mejor. La caída mensual es del 44%. Eso deja a las fusiones y adquisiciones como el alumno más aventajado, con un retroceso del 16% frente a marzo y casi 2.200 millones ingresados.
La aparente resistencia del M&A puede ser un espejismo, alertan fuentes de la banca de inversión. Es el negocio que más inercia tiene y muchas de las operaciones de abril son la culminación de procesos que comenzaron mucho antes. El problema es que la crisis arancelaria ha frenado las iniciativas y nada se ha puesto en marcha, así que el daño real se verá en los próximos meses, añaden.
Los otros tres negocios son más inmediatos. Se cerraron a cal y canto en abril, pero están resucitando en mayo, especialmente las emisiones de bonos.
A pesar del descalabro de abril, el acumulado del año todavía mantiene el pulso. La caída en las comisiones en lo que va de 2025 es del 5% con el sostén del M&A, que crece un 7% gracias al impulso de los tres primeros meses. Las operaciones en el mercado bursátil son la otra cara de la moneda. Ya caen un 22% en 2025.